CubaMinrex. Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

  English   RSS Cubaminrex  
 


Conferencia de prensa concedida por Felipe Pérez Roque, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, a la prensa nacional y extranjera, efectuada en el MINREX, el 13 de febrero de 2008, “Año 50 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)

Carina Soto (Moderadora).- Muy buenos días a todos.
Bienvenidos a la conferencia de prensa del Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, compañero Felipe Pérez Roque.

Ministro, tenemos representantes de los medios de la prensa nacional y también tenemos la presencia de 70 corresponsales de 58 medios de prensa de 19 países que nos acompañan hoy.
Usted tiene la palabra.

Felipe Pérez.- Buenos días a todos los corresponsales de la prensa nacional y de la prensa extranjera acreditada en La Habana.

Tenemos también con nosotros a la compañera Caridad Diego, jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central de nuestro Partido.

Los he convocado para anunciar oficialmente la visita a Cuba del cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado Vaticano. Esta visita va a tener lugar del 20 al 26 de febrero, tal como anticipó ya el cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de La Habana.

Es una visita de carácter oficial y pastoral, y responde a una invitación de las autoridades cubanas y también a una invitación de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.

La visita del cardenal Bertone se producirá en el marco de la conmemoración, en nuestro país, del décimo aniversario de la histórica visita del Papa Juan Pablo II a Cuba.

Durante su estancia en nuestro país, el cardenal Bertone se reunirá con las autoridades cubanas y participará en actividades de carácter pastoral, entre ellas, las misas que tendrán lugar en La Habana, en Villa Clara y en Guantánamo.

También el cardenal Bertone bendecirá un monumento dedicado al Papa Juan Pablo II, en la ciudad de Santa Clara.
La visita del cardenal Tarcisio Bertone a Cuba es expresión de las excelentes relaciones que existen entre el Gobierno cubano y el Estado Vaticano, de las excelentes relaciones entre el Estado cubano y la Santa Sede.
La comunicación entre el Estado Vaticano y Cuba es fluida, cordial y respetuosa.

Cuba y el Vaticano coinciden en diversos temas de la agenda internacional, entre ellos, en temas tales como la necesidad de la erradicación de la pobreza, en el derecho de todos los pueblos al desarrollo, en el carácter universal, inalienable, indivisible e interdependiente de todos los derechos humanos para todas las personas, incluidos los derechos económicos, sociales y culturales.

Coincidimos en la necesidad de garantizar el derecho a la alimentación, a la salud, a la educación a todos los habitantes del planeta.

Tenemos posiciones coincidentes en la crítica al consumismo y al neoliberalismo; también acerca de la protección de la familia, de la promoción de la cultura y los valores espirituales.

Tenemos coincidencia en la necesidad de la preservación del medio ambiente y el grave peligro que entraña el cambio climático.

Coincidimos en la necesidad de la defensa de la paz, en el rechazo a la violencia, a las amenazas y al uso de la fuerza en las relaciones entre los Estados; en la condena al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, entre otros temas.

La visita del cardenal Bertone es también expresión de la comunicación fluida y respetuosa de nuestro Estado y de nuestro Gobierno con la Iglesia Católica en Cuba, y de la comunicación fluida y respetuosa del Estado cubano con todas las religiones, instituciones religiosas y fraternales que realizan sus actividades en nuestro país con total normalidad, con base en las amplias garantías establecidas en nuestra Constitución y en nuestras leyes.
Según nuestra Constitución, en Cuba se garantizan todos los derechos, en condiciones de igualdad, a todos los ciudadanos sin distinción de credo.

El Estado cubano reconoce, respeta y garantiza la libertad religiosa de todos sus ciudadanos, la libertad de conciencia y de religión, la libertad de profesar el culto religioso de su preferencia.

Las distintas creencias y religiones gozan de igual consideración.

En el país funcionan hoy 3 arquidiócesis, 8 diócesis, 523 templos, 2 seminarios y más de 1 500 casas de misión de la Iglesia Católica.

Están establecidas en el país, además, 92 congregaciones religiosas católicas, femeninas y masculinas; 20 más que al triunfo de la Revolución Cubana.

En los últimos 10 años se han realizado en Cuba más de 1 300 procesiones públicas de la Iglesia Católica, en las que han participado más de medio millón de personas.

El personal consagrado de la Iglesia Católica en Cuba asciende a casi 1 200 sacerdotes, hermanos, diáconos y monjas.

Se construye en estos momentos, con pleno apoyo del Estado cubano, el nuevo seminario para la Arquidiócesis de La Habana.

En adición a la Iglesia Católica, están prsentes en Cuba hoy otras 54 iglesias evangélicas y protestantes, con más de 900 templos, 1 600 casas de culto y 2 000 pastores y ministros.

En adición, están establecidas en nuestro país dos iglesias ortodoxas; realizan también su labor la Comunidad Hebrea de Cuba, con 5 sinagogas; la Liga Islámica de Cuba, de reciente fundación; unas 1 000 casas-templo de religiones cubanas de origen africano; más de 400 centros espiritistas, y más de 1 000 asociaciones fraternales.
Todas disfrutan de igual consideración y respeto del Estado y el Gobierno cubano, con todas hay un diálogo respetuoso, una comunicación respetuosa, habitual, y un esfuerzo especial de nuestra parte para que puedan ejercer su labor en Cuba cada vez con mayor plenitud y más amplias facilidades.

Cuba recibe a Su Eminencia, el cardenal Tarcisio Bertone, en un momento en que nuestro país tiene relaciones diplomáticas con 186 Estados, incluidas las relaciones diplomáticas con el Estado Vaticano, que han sido relaciones diplomáticas ininterrumpidas desde el año 1935; en un momento en que tenemos en el exterior 122 embajadas cubanas y cuando funcionan aquí en La Habana 102 embajadas extranjeras, acreditadas de forma permanente.
A 10 años de la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba, esta nueva visita del cardenal Bertone a nuestro país, porque ya nos visitó en el 2005, antes de tener su actual alta investidura, se produce en los momentos en que nuestro país preside el Movimiento de Países No Alineados, que integran 118 Estados miembros de Naciones Unidas; en momentos en que Cuba fue elegida, con amplísimas votaciones de más de dos tercios, como miembro del Consejo de Derechos Humanos y como miembro del Consejo Ejecutivo de la UNESCO, en los cuales Cuba ha promovido y apoyado importantes iniciativas internacionales, en defensa de los valores más preciados y los derechos y libertades fundamentales del ser humano, incluyendo, por supuesto, la libertad religiosa.

Cuba es visitada hoy por 2 millones de turistas cada año, y acoge la visita a nuestro país de más de 1 600 corresponsales de prensa, que vienen de visita y reportan desde nuestro país para sus medios.

Cuba recibe al cardenal Bertone junto a más de 30 000 jóvenes de 123 países que estudian becados en nuestras universidades, de ellos 23 000 estudiantes de medicina, una parte de ellos también creyentes católicos, a los cuales, como a toda la población cubana, se les garantiza el ejercicio de su fe. Casi 37 000 trabajadores cubanos de la salud, de ellos 18 000 médicos, conocerán, en los lugares donde estén trabajando, en 69 países del mundo, de la visita del cardenal Bertone a nuestra patria, en momentos en que ellos prestan sus servicios solidarios y desinteresados en los más apartados lugares del planeta.

Recibimos al cardenal Bertone a 10 años de la visita del Papa, cuando acabamos de arribar a la cifra de un millón de personas, fundamentalmente pobres, de 32 países, a quienes hemos devuelto la vista a través de la Operación Milagro; en momentos en que más de tres millones y medio de personas de 23 países han sido alfabetizadas, con la participación de asesores cubanos, a través del método Yo sí puedo, en los últimos cinco años. Creemos que este es un aporte modesto, pero sin duda profundamente humano y solidario, del pueblo cubano a la globalización de la solidaridad.

También recibimos esta visita en un momento de especial recrudecimiento de la política de bloqueo y hostilidad de Estados Unidos contra nuestro país. Las medidas económicas restrictivas del bloqueo, a las que el Papa Juan Pablo II calificó aquí en La Habana como “injustas y éticamente inaceptables”, se han intensificado y se han extendido con la proclamación y la aplicación posterior del Plan Bush a partir del año 2004.

Se violan arbitrariamente los derechos de las familias cubanas a ambos lados del estrecho de la Florida a visitarse, a tener relaciones normales. Se decide arbitrariamente cuál es el concepto de familia y qué parientes pueden ser considerados, según la lógica del gobierno de Estados Unidos, como familias. Se impide enviar ayuda familiar. Se le prohíbe al Consejo Nacional de Iglesias de Cristo de Estados Unidos viajar, relacionarse con las iglesias cubanas, ofrecer ayuda humanitaria a nuestro pueblo. Se prohíbe, incluso, a terceros países exportar a Cuba medicamentos, equipamiento médico, tecnologías de la salud para salvar vidas humanas, entre ellas las de niños y también las de personas pobres en otras naciones.

Pese al rechazo casi unánime de la comunidad internacional, expresado hace unos meses con el voto de 184 Estados en la Asamblea General que aprobaron una resolución demandando el levantamiento del bloqueo, y pese a la creciente oposición de la sociedad norteamericana, persiste la política genocida de provocar hambre, enfermedades y sufrimientos a nuestro pueblo para someterlo.

Este es el marco en que se produce esta visita. Estamos seguros de que la visita del Secretario de Estado Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, le permitirá constatar nuevamente la existencia en Cuba de un pueblo noble, instruido, digno y respetuoso, solidario y trabajador que, pese al bloqueo criminal, ejerce su derecho a una elevada participación ciudadana, orgulloso de su nación y decidido a defender su independencia frente a la agresión y la calumnia; un pueblo con talento, con elevada cultura política, con valores humanos y convicciones profundas, con confianza en sus ideas y en su futuro, que disfruta de una cada vez más amplia igualdad de oportunidades. Todos estos valores, todos estos sentimientos están hoy más acendrados en el alma del pueblo cubano, incluso, que en el momento en que recibimos al Papa Juan Pablo II.

El cardenal Bertone no encontrará en Cuba desamparados, ni enfermos sin atención médica, ni niños sin escuela, ni ancianos sin protección, ni personas que sufran marginación o discriminación religiosa, de género, racial ni social.
Nuestro país, en conclusión, recibirá al cardenal Tarcisio Bertone con respeto y hospitalidad.

En los próximos días ustedes recibirán más detalles del programa previsto y de la cobertura organizada.
Moderadora.- Para realizar las preguntas, les pedimos que se dirijan a los micrófonos que están a los lados de la sala y que se identifiquen con su nombre y el medio que representan.
Andrea Rodríguez (AP).- Buenos días, Ministro.

Usted mencionó que había una serie de temas que identificaban a la Santa Sede y a Cuba, como el combate al neoliberalismo, la pobreza y demás. Quisiera saber si también se van a tratar temas en que hay desacuerdo, particularmente entre la Iglesia cubana y Cuba, por ejemplo, el tema del aborto o la anticoncepción, por un lado. Y, por el otro lado, si se va a aprovechar esta visita para hacer algún tipo de concesiones a los reclamos más o menos históricos de la Iglesia, como el acceso a los medios de comunicación, la educación religiosa, etcétera.
Gracias.

Felipe Pérez.- Se discutirá en las reuniones del cardenal Bertone con las autoridades cubanas de todos los temas, y se conversará con respeto y cordialidad, incluso en los puntos en que pueda no haber coincidencias. Oiremos con respeto, expresaremos con respeto también nuestras opiniones y no será este un ejercicio aislado ni una novedad.
Ese es el ambiente y el clima que prevalece tanto en el diálogo del Estado cubano con el Estado Vaticano, como entre las autoridades cubanas y la Iglesia Católica en Cuba. No vemos, de ningún modo, que la existencia de puntos de vista diversos, incluso distintos sobre algunos temas, pueda ser obstáculo para un diálogo y una comunicación respetuosa con la Santa Sede y con la Iglesia Católica en Cuba.

Lógicamente, hay temas que pertenecen al ámbito de la comunicación entre la Iglesia Católica y el Estado cubano, sobre las cuales hay un ejercicio permanente, y esta no será —vamos a decir— una oportunidad excepcional, sino que en el marco de la comunicación fluida y el contacto estable, todos los temas que atañen al ejercicio de su labor en Cuba, que el Estado respeta y aprecia, se discuten habitualmente.

Andrea Rodríguez (AP).- Con respecto a las concesiones, es la segunda parte de la pregunta.
Felipe Pérez.- Nadie nos ha pedido concesiones. Es una palabra que los revolucionarios cubanos realmente hemos borrado de nuestro diccionario.

Sí puedo decir que el Estado cubano se ha esforzado, se esfuerza y se seguirá esforzando por garantizar, de acuerdo con nuestra Constitución y nuestras leyes, las condiciones más amplias para el ejercicio de la labor pastoral de la Iglesia Católica y de todas las religiones en nuestro país.

Enrique López Oliva (Monitor, de México).- A 10 años de la visita de Juan Pablo II a Cuba, ¿cuál es el principal logro que ustedes ven de esta visita en las relaciones Iglesia-Estado, tanto de la Santa Sede con el Gobierno cubano, como de la Iglesia Católica de Cuba con las autoridades y el Estado cubano, principal logro y principal problema pendiente?

Felipe Pérez.- Creo que a 10 años de la visita de Su Santidad el Papa Juan Pablo II a Cuba, el logro mayor del pueblo cubano es haberse mantenido aquí enhiesto, sin ponerse de rodillas, resistiendo el bloqueo económico feroz que se nos aplica, al que el Papa llamó injusto y éticamente inaceptable, y haber garantizado, pese a la agresión a la que se nos somete, un país independiente y respetado, en el cual ejercen sus derechos como ciudadanos tanto los creyentes como los que no son creyentes. Creo que esa es la mayor proeza que el pueblo cubano puede exhibir, su resistencia victoriosa, su persistencia en ser un pueblo libre, su resistencia frente a los intentos de ponerlo de rodillas.

Al mismo tiempo pienso que hay avances indiscutibles en la comunicación de todas las religiones, y en particular de la Iglesia Católica en Cuba, con el Estado y el Gobierno cubano. Creo que esa comunicación se ha hecho cada vez más fluida, es respetuosa y pienso que a 10 años de aquella visita se puede asegurar, realmente, que hay avances sostenidos, indiscutibles, sólidos, en esa comunicación, y en una cooperación, además, creciente.

Trabajamos para contribuir al esfuerzo que está haciendo la Arquidiócesis de La Habana para construir el Nuevo Seminario.
En estos años se han realizado más de 1 000 acciones de reparación de templos, se han llevado adelante más de 100 proyectos de cooperación en los barrios, en las comunidades con la participación no solo de la Iglesia Católica, sino también de otras iglesias y de otras congregaciones.

Pienso que a 10 años de la visita del Papa se puede decir que aseguramos en nuestro país, con total plenitud, el marco establecido y las garantías y derechos establecidos en la Constitución.

Queda, lógicamente, mucho que avanzar. Este es un camino que no tiene meta final; tenemos que seguir trabajando, dentro del marco establecido por la Constitución y las leyes, cada cual en el papel que le corresponde.
Anthony Boadle (Reuter).- Buenos días.

Ustedes tienen una fecha para firmar las dos Convenciones de las Naciones Unidas sobre estos derechos, y también quería preguntar si las objeciones que ha tenido en el pasado el Comandante respecto a estas Convenciones, siguen siendo válidas o han cambiado las circunstancias.

Felipe Pérez.- La decisión de Cuba de firmar los dos pactos se va a materializar a principios de este año, y nosotros compartimos plenamente las objeciones y las críticas que en su momento el Comandante realizó a partir de su reunión con el entonces Primer Ministro canadiense Jean Chretien.

Anita K. Snow (AP).- Saliendo un poquito del tema, yo estaba esperando que todos preguntaran sobre la Iglesia; pero esta semana el Pentágono anunció que va a buscar la pena de muerte contra seis presos en la Base Naval de Guantánamo. Según unas reglas que se cambiaron hace dos años, ahora ellos pudieran hacer las ejecuciones allá en la misma Base Naval de Guantánamo. Quiero saber si el Gobierno de Cuba ha formulado una opinión sobre eso.
Felipe Pérez.- No, no hemos formulado una opinión, aunque sí puedo repetir aquí nuestra oposición a que permanezca en el territorio de Cuba la Base Naval de Guantánamo en contra de nuestra voluntad y de nuestros derechos. Nuestra oposición a que en esa Base Naval, que fue impuesta a Cuba y que se mantiene en contra de nuestros deseos, se haya establecido una cárcel donde se juzgue a los prisioneros sin un mínimo de garantías, y donde se aplique la tortura como ha sido recientemente reconocido por las más altas autoridades del gobierno de Estados Unidos.

Reclamamos otra vez el cierre de la cárcel ignominiosa de Guantánamo, la devolución del territorio ilegalmente ocupado a la soberanía de nuestra patria, y nos oponemos y rechazamos la violación de los derechos, la prisión injusta, sin cargos, de los prisioneros allí detenidos y su comparecencia ante cortes sin garantías y que ya los tienen condenados de antemano.

Moderadora.- Y para una última pregunta, José Luis Paniagua.
José L. Paniagua (EFE).- Buenos días, Ministro.

Yo quería aprovechar que está usted aquí para ver si nos podía hacer una valoración del encuentro a principios de la semana entre las delegaciones del gobierno de Cuba y de España en la segunda sesión del mecanismo de diálogo político que se abrió en abril del año pasado.

Felipe Pérez.- El mecanismo de diálogo se efectuó con resultados positivos, en un ambiente de respeto mutuo, de respeto a la independencia y a la no injerencia en los asuntos internos de ambos países, en un ambiente de respeto a los principios de la Carta, entre ellos el de la igualdad soberana de los Estados, que son la base para el establecimiento de este diálogo.

Intercambiamos con amplitud con la contraparte española. Creemos que es un mecanismo útil, positivo, que permite un intercambio respetuoso de puntos de vista, de información; no es una rendición de cuenta de una parte a la otra, sino un ambiente de intercambio entre iguales, entre Estados con iguales derechos y prerrogativas, y son una expresión del avance de las relaciones entre España y Cuba, expresión de las relaciones de respeto y de amistad que existen entre el pueblo español y el pueblo cubano, y entre los gobiernos de ambos países. Son un reconocimiento de Cuba también al papel que ha desempeñado el gobierno español encabezando en la Unión Europea el esfuerzo para lograr una plena normalización de las relaciones de la Unión Europea con Cuba, y un levantamiento definitivo de las absurdas sanciones del 2003 que, aun suspendidas, todavía no han sido eliminadas definitivamente.

Apreciamos el esfuerzo del gobierno español, apreciamos la disposición al diálogo respetuoso y abierto con las autoridades cubanas, que quedó corroborado con la visita del canciller español, Miguel Ángel Moratinos, y debe continuar este mecanismo con próximas sesiones, seminarios, en un momento además en que Cuba no enfrenta en el Consejo de Derechos Humanos y en ningún otro organismo multilateral, desde hace dos años, ningún tipo de señalización injusta, de resolución espuria en su contra, y en un momento en que ha sido definitivamente descontinuado el mandato que, por la fuerza, el gobierno de Estados Unidos había impuesto contra Cuba.

En ese ambiente, en que la posición de nuestro país es realmente reconocida con la elección de Cuba, con más de dos tercios de los votos, como miembro de ese Consejo de Derechos Humanos, es el momento en que Cuba entonces puede mostrar su disposición a colaborar con mecanismos universales no discriminatorios y que existen para todos los países, y de ahí la invitación también al Relator para el Derecho a la Alimentación de Naciones Unidas, que nos visitó recientemente, la disposición de Cuba a firmar los pactos, la disposición de Cuba a someterse a principios del 2009 al mecanismo de revisión periódica universal, como todos los demás Estados.

Es en ese marco, en que nuestro país ha obtenido la victoria y desde la posición de haber derrotado los intentos de singularizarnos, cuando entonces, de manera libre y soberana, hablamos con quien decidimos hablar, de los temas sobre los que decidimos hablar, y en el marco y los acuerdos que decidimos, de manera soberana y libre, establecer, con pleno respeto a nuestra soberanía y a nuestra independencia.
Muchas gracias.

Moderadora.- Muchas gracias a todos. Muchas gracias, Ministro.


 

 

Copyright © Ministerio de Relaciones Exteriores

Escribir al WebmasterEscribir al Webmaster