CubaMinrex. Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

  English   RSS Cubaminrex  

ArticulosInteres

¿AFGANISTÁN 3 AÑOS DESPUÉS

Por Elsa Claro

Una reunión informal de la OTAN realizada en Rumania, reveló las fisuras existentes entre el concepto estrecho, oportunista y comprometedor que tiene Estados Unidos y el enfoque no por fuerza diferente, mas sí opuesto, que tienen las naciones europeas.

Las de mayor peso, Francia y Alemania, con sus propios intereses y modo de concebir algunos asuntos, se opusieron al plan formu-lado por el Secretario de defensa Donald Runsfeld enfocado a unir los 18 mil soldados que tiene el Pentágono en Afganistán con los 9 mil de la ISAF (Fuerza Internacional de Apoyo a la Seguridad)

Los germanos, con su peculiar negativa a la guerra en Irak, su hacerse perdonar, sea con la visita de Gerhard Schroeder a Washington o con el muy reciente envío de vehículos blindados y otros enseres bélicos con su correspondiente dotación armada para, se supone entrenar policías de la nación invadida, en esta oportunidad dicen que ellos se concentran en la reconstrucción afgana. Son expresiones del ministro de Defensa, Peter Struck.

Francia, nación a la cual Charles de Gaulle dejó en herencia una política defensiva bastante independiente, pero que en la actualidad recicla desechos nucleares norteamericanos que no solo ofrecen peligro de contaminación, sino con los cuales se pueden crear varias bombas; dijo a través de su ministra de Defensa, Michelle Alliot, que tal fusión de fuerzas carece de “lógica opera-cional”.

Hay temas en los cuales los europeos son más sensibles y esto de subordinarse más, quiero decir también después de andar a la zaga de sus socios norteamericanos en las nuevas misiones , (neo, semi o multicoloniales) no es de su agrado. Se teme por parte de no pocos analistas que EE.UU. necesita concentrar sus tropas en Irak para intentar controlarlo y aunque no lo diga de forma explícita a sus socios del Viejo Continente, les dejaría el compromiso afgano a su cargo.

Pero hay demasiados cabos sueltos. Uno es saber cómo quedan las cosas después del 2 de noviembre y si Bush gana qué nuevas aventuras se le ocurren.
Otro hecho de peso son las escandalosas elecciones realizadas en Afganistán, con tu fillo tan penetrante que ni los mejores perfumes van a aplacarlo.

Acaba de reiniciarse el conteo de votos que convencerá a bien pocos de la validez de un proceso que fue denunciado, antes de concluir la jornada inicial de votaciones, por 15 de los 18 aspirantes a la presidencia del país (aunque después que el embajador estadounidense en Kabul hablara con ellos, retiraron sus denuncias. Tarde y mal: sus criterios habían trascendido a la prensa)

Representantes de organismos interna-cionales y observadores locales y algunos periodistas vieron cómo muchos votantes tenían hasta 10 cédulas y que por no ser indeleble la tinta empleada esta se podía quitar con facilidad y volver a otro colegio a sufragar de nuevo, como lo reflejó el corresponsal del semanario germano Der Spiegel.

Consta que hubo incluso intimidaciones para que votaran por Karzai a quien se acusa de haber entregado tres millones de tarjetas de identidad falsas para que votaran por él y consolidarse en el poder que le regalaran sus protectores occidentales.

No le faltó el aval de Bush a este sufragio plagado de irregularidades. De nuevo, prevaleció el ejercicio formal de lo que se tiene como el sumun de la democracia representativa: elecciones multipartidarias. Aunque exista fraude. No, el olmo no da peras.

Se mantienen la violencia y la incertidumbre en tanto los intereses exteriores se juntan con los de los señores de la guerra, jefes de clanes y dueños del negocio de la droga, los únicos beneficiados con la guerra hecha, eso aseguran para capturar a Bin Laden y liquidar a los talibanes, ambos monstruos creados por Estados Unidos y salidos de su control. Por cierto ¿dónde están? Al cabo de 78 días de bombardeo, entre 5 y 6 mil víctimas civiles y tres años de ocupación, ni un solo jefe talibán ni tampoco de Al Qaeda ha sido apresado.

EE.UU. apenas controla la capital y no ha podido o no le ha interesado desactivar los 100 mil efectivos con que cuentan los grupos armados o los caudillos del extenso y atrasado país.

¿Será esa la Libertad Duradera prometida? Es como para decir: No más, gracias.

 

 

<< Atrás

Copyright © Ministerio de Relaciones Exteriores

Escribir al WebmasterEscribir al Webmaster