CubaMinrex. Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

  English   RSS Cubaminrex  

ArticulosInteres

América Latina y su ejemplo positivo para el mundo

Por Néstor Núñez
Servicio Especial de la AIN
 Lo que viene sucediendo desde el inicio de la crisis económica
capitalista en 2008, con especial dramatismo en Europa, demuestra la
fragilidad e inviabilidad del orden que, sobre las bases de la explotación
de los más por los menos, no ofrece alternativa alguna de futuro para la
humanidad y el planeta.
   Podría parecer un juicio demasiado aventurado, pero la realidad enseña
que están pasando los tiempos en los cuales el capitalismo, con su capacidad
de maniobra, lograba paliar y disimular las contradicciones internas y
enormes abismos.
   En Europa, en concreto, el sofisma de "bienestar general", que adormeció
a mucha gente durante tiempo, cayó bajo las banderas neoliberales y aquellos
vientos trajeron las actuales tempestades.
   En medio de aguas tan procelosas, la pretendida unión del Viejo
Continente, que intentó mostrarse durante decenios como ejemplo cimero de
integración, se deshace bajo los golpes de la prevalencia de los intereses
mezquinos.
   Así, los países más aventajados tardan en reaccionar o se niegan
rotundamente a hacerlo frente a las angustias de sus vecinos, en
demostración de que el espíritu de "sálvese quien pueda" sigue primando en
los vínculos continentales más allá de decretos y proclamas.
   Vana posición, porque a estas alturas del juego global, el golpe, donde
quiera que se produzca, siempre tiene graves repercusiones internacionales.
   Pero bien, la realidad es que Europa se va convirtiendo en total fiasco
en lo que a unidad regional se refiere, con lo cual se pone de manifiesto la
fragilidad y el carácter engañoso de las pretendidas "convergencias"
mostradas hasta hace muy poco.
   No obstante, es evidente que cuando se trabaja con seriedad, con
desprendimiento y con mente abierta, ágil y clara, la concertación
fructífera y de sustrato profundamente humano y solidario es posible y
viable.
   Si el capitalismo mundial se fragmenta, y algunos optan por dar
totalmente la espalda a sus hasta ahora pretendidos socios, en América
Latina, por ejemplo, entidades integradoras de nuevo tipo como la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), fundada en La Habana
en 2004 por iniciativa de Cuba y Venezuela, demuestran que vivir y crear
mancomunadamente y en justicia es perfectamente posible.
   Así, si para algunos hablar de convergencia solo implica intentar ganar
escalones sobre sus pares -caso europeo- el ALBA ejercita en cambio el apoyo
a los más débiles, el reconocimiento de las asimetrías regionales, y la
unidad con sentido social, lo cual implica revertir los efectos positivos de
los logros económicos en el bienestar tangible e inmediato de los pueblos.
24 de septiembre de 2012

 

<< Atrás

Copyright © Ministerio de Relaciones Exteriores

Escribir al WebmasterEscribir al Webmaster