CubaMinrex. Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

  English   RSS Cubaminrex  

Discurso aniversario natalicio Che y Maceo en Valle Grande
   
BOLIVIA, 16 de junio de 2012                                    

Queridos y estimados integrantes de nuestra Brigada Médica, de la Misión Educativa.

Invitados e invitadas del Movimiento de Solidaridad con Cuba, de la Asociación de Cubanos Residentes en Santa Cruz y de otras Asociaciones amigas aquí presentes.

Compañeros  y Compañeras:

Hoy rendimos homenaje a dos hombres extraordinarios, de verdadera talla y alcance universal, Antonio Maceo, nuestro “Titán de Bronce” y El Che Guevara, nuestro inolvidable “Guerrillero Heroico”. Hombres que por feliz afán de la historia, no solo coincidieron en el día de su natalicio, sino también en sus convicciones de lucha por una Cuba soberana e independiente de cualquier dominio extranjero.

Ochenta y tres años separaban el nacimiento del uno y del otro. El primero era ya un personaje legendario cuando el segundo vino al mundo. Sin embargo, ambos no solo supieron dejar una  profunda huella en la historia de nuestra Patria y de toda América Latina, sino también en los corazones de todos los revolucionarios e independentistas del mundo, gracias a su  ejemplo de honestidad, valor, entrega, gallardía, así como a su desinterés y renuncia irrevocable a todo lo material a cambio de la perpetuidad y la defensa de sus convicciones.

Es por ello, que más que una efeméride, es nuestro deber sagrado y de todo verdadero patriota y revolucionario, hacer de esta fecha un día más de reflexión profunda del legado que ambos nos dejaron y sobretodo de firme compromiso de intentar ,cada día de nuestras vidas, ser como ellos: Verdaderos modelos de virtudes revolucionarias.
Debemos encarar este día no como  un hecho o acontecimiento del pasado, sino como proyecto del futuro, ya que como expresara cuatro años atrás el teólogo brasileño Freí Betto, en su escrito con motivo de la conmemoración de los ochenta años del Che,  la mejor manera de recordar este aniversario sería ver a las nuevas generaciones creyendo y luchando por otro mundo posible, donde la solidaridad sea hábito, no virtud; la práctica de la justicia una exigencia ética; el socialismo el nombre político del amor.
El Che y Maceo enfrentarían grandes retos en sus breves pero intensas vidas, descollarían por sus hazañas militares y desarrollarían un pensamiento propio, capaz de trascender más allá de la obra personal.
Aunque no coincidieron en una misma época, entre otras virtudes comunes, al Che y a Maceo los une la vocación antiimperialista consciente, un profundo sentimiento de justicia  y  la entrega total a la causa que amaron y por la cual cayeron combatiendo: Che  aquí en  Bolivia, Maceo en el Cacahual habanero. 

Ambos, como expresara nuestro comandante en Jefe Fidel, fueron también invasores de Oriente a Occidente; ambos murieron en combate; ambos hicieron lo que todo un pueblo ha jurado estar dispuesto a hacer, y hoy están junto a nosotros, y nosotros junto a ellos como símbolos insuperables de valor e intransigencia revolucionaria.

Fueron hombres de acrisolada rectitud moral e intachable conducta, cuya valentía en el combate frontal y  el ejercicio de las ideas sentaron pauta en América y en otras latitudes como paradigmas revolucionarios. 
Fue Maceo, según su biógrafo José Luciano Franco,  el cubano más conocido en América Latina, en la segunda mitad del siglo XIX, desde Perú al Caribe, México y las comunidades en Norteamérica de emigrados antillanos pues contaba con miles de admiradores de sus hazañas y fino trato.
Mientras, el Che conquistaría a las mayorías en la segunda mitad del siglo XX y su ejemplo seguiría vigente en las nuevas generaciones de este nuevo Milenio.
Si uno aseveraría que quien intentara apropiarse de Cuba recogería el polvo de su suelo anegado en sangre si no perecía en la lucha, el otro anegó con su sangre el suelo de Bolivia tratando de impedir que el imperio se apoderara de América.
Cuan equivocado estaban sus enemigos cuando pensaron que con sus muertes cegarían el ejemplo y la luz de estos dos colosos de la vida y de la historia. Huérfanos de principios y convicciones fueron sus enemigos fueron incapaces de comprender que las cadenas no aprisionan los símbolos, ni las balas matan los ejemplos. Jamás imaginaron que  resucitarían para siempre como adalides de los pueblos de nuestra América y paradigmas de la construcción de la nueva sociedad del futuro.
Hoy están más vivos y presentes que nunca: El ejemplo de ambos nos acompaña en la lucha diaria y en la heroica resistencia de nuestro pueblo contra el bloqueo y las agresiones del Gobierno estadounidense y están presente en la vanguardia de los procesos de cambio que hoy se gestan en Latinoamérica y el mundo, en el ALBA, la CELAC, en cada obra solidaria, en nuestros médicos, asesores pedagógicos y sociales.  Su legado cobra dimensiones superiores en la nueva realidad que viven los pueblos.

Hoy  ambos cabalgan en sus corceles del futuro sin desmayarse, con sus machetes y fusiles desbordados de esperanza, justicia y coraje y su viaje no tiene retroceso.

Si tuviéramos que expresar algo más de estos dos grandes hombres, creo que solo nos quedaría por decir que nacieron antes de haber nacido y que han continuado existiendo más allá de sus muertes como lo más digno y puro del ser humano.

General Antonio Maceo, Guerrillero Heroico Che Guevara, los revolucionarios de Cuba y el Mundo, educados en su inmortal y extraordinario ejemplo, juramos hoy, que seremos inconmoviblemente fieles a sus ideas, a  la heroica defensa de la Patria,  la Revolución y el Socialismo;

 

¡Viva  el General Maceo!                     
¡Viva  Fidel!
¡Viva el Che Guevara!                     
¡Viva Raúl!

 

Hasta la victoria siempre!

Patria o Muerte, Venceremos

(Cubaminrex- Embacuba Bolivia)


<< Atrás

Copyright © Ministerio de Relaciones Exteriores

Escribir al WebmasterEscribir al Webmaster