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Discursos e Intervenciones

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Intervención del canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, en la V reunión del Consejo Político del ALBA el 4 de marzo de 2011.

Muchas gracias, compañero Nicolás.

Queridos compañeros:

Un saludo bolivariano y martiano del Comandante en Jefe Fidel Castro, del Comandante  Presidente Raúl Castro y del pueblo cubano.
Apenas en la noche de ayer el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz publicó la segunda parte de una reflexión, de una columna que había iniciado la noche anterior, con relación al tema que yo considero más urgente de esta reunión, que es la situación que se ha generado en el Medio Oriente, en el norte de África, en particular en Libia.

Hace pocas horas estuve en el Consejo de Derechos Humanos, en Ginebra, defendiendo el principio de no intervención militar en Libia; conocía ya la iniciativa del Comandante Presidente Hugo Chávez Frías contra una intervención militar de la OTAN en Libia, contra la guerra, en defensa del derecho del pueblo libio y de los pueblos árabes y en defensa de la paz internacional, que ha concitado un gran interés internacional, sobre todo de los pueblos y gobiernos amantes de la paz, que resume la opinión mayoritaria, seguramente, del pueblo libio en contra de una intervención militar de la OTAN en su territorio, de su posición de defensa de la soberanía Libia y de una solución interna a la guerra civil que vive esa hermana nación.

Ante un ambiente generado por Estados Unidos y sus aliados europeos de la OTAN, de preparación de la opinión pública mundial para una intervención militar allí, con pretextos humanitarios, defendí en el Consejo de Derechos Humanos el concepto de que Cuba comparte plenamente la preocupación internacional por la muerte de personas  inocentes en Libia, en cualquier circunstancia y en cualquier lugar;  el deseo cubano de que el pueblo libio alcance una solución pronta, pacífica y soberana a la guerra civil que sufre, sin ninguna injerencia extranjera y de forma que se garantice la integridad, incluida la integridad territorial de la nación libia; el respaldo cubano a la oposición del pueblo libio a toda intervención militar extranjera, sabiendo que un evento así alejaría al pueblo libio de la solución del conflicto, de la búsqueda de un arreglo, que provocaría miles de muertos, incluidos civiles, y profundos daños a la población libia.  Por tanto, reitero el rechazo enérgico a toda tentativa oportunista de aprovechar las trágicas circunstancias que vive el pueblo libio para lanzar una guerra de conquista del petróleo libio por parte de la OTAN.

Veo con suma preocupación cómo políticos norteamericanos y europeos, fundamentalmente conservadores, llaman desde a una intervención militar directa de la OTAN, o a la creación de una zona de exclusión de vuelos en Libia, que se sabe que precipitaría una intervención militar o acciones agresivas, que siento la necesidad de denunciar que no se inspiran ni en la preocupación por la paz, ni en la preocupación por las vidas de los civiles en Libia.  No puedo  creer el enfoque hipócrita de los mismos que han incluido a la doctrina militar de la OTAN y de sus propios países el concepto de daños colaterales, y que así consideran el millón  de muertos que se han producido en la guerra de Iraq de civiles inocentes, o los más de 70 000 muertos civiles que se han producido también en Afganistán.

Por eso me parece tan importante generar un movimiento internacional, denunciar, informar, movilizar a la opinión pública internacional en contra de una intervención militar de la OTAN en Libia y en los países árabes y apoyar la iniciativa de paz, el intento de solución del conflicto, con la contribución de la propuesta del Comandante Presidente Hugo Chávez.

Uno se pregunta ¿qué impulsa a la OTAN, que suministró armas a los países árabes, que suministró armas a Libia; qué inspira al Fondo Monetario Internacional, qué inspira a los gobiernos de países aliados de la OTAN a preparar las condiciones, mover medios militares, buques, marines, para preparar una intervención militar en Libia?

Y uno recuerda en la guerra de Angola, en la que Cuba tuvo el honor y el deber de apoyar la autodeterminación del pueblo angolano, quiénes fueron los que armaron al ejército sudafricano, quiénes dieron armas nucleares y tecnología nuclear al ejército sudafricano, armas que amenazaron a las tropas internacionalistas cubanas.  Uno sabe quiénes fueron los que suministraron tecnología para producción de armas químicas a Iraq en su guerra contra Irán.  Entonces, es difícil compartir el lenguaje meloso de la defensa de la paz, de defensa de la autodeterminación del pueblo libio, por parte de quienes son los responsables de la política de saqueo a los países árabes, a sus recursos, sobre todo al petróleo, que ha entrado en crisis en este momento, que ha coincidido con la triplicación de los precios de los alimentos, que ha coincidido con los efectos del cambio climático y que ha provocado esta ola revolucionaria que se está produciendo en varios países árabes.

En este sentido quiero recalcar el recuerdo de aquella zona de exclusión aérea que se empleó en los Balcanes y que terminó desatando una guerra cruenta, sin apoyo del Consejo de Seguridad, o la guerra de Iraq, que se hizo en violación del derecho internacional, contra la postura del Consejo de Seguridad.

Coincido con la visión de las representaciones rusa, china y de otros países miembros del Consejo de Seguridad, que la Resolución 1970 ni autoriza una intervención militar de la OTAN en Libia, ni autoriza la creación de una zona de exclusión de vuelos en Libia.

De manera que reitero la  denuncia de que se están creando condiciones, se está tratando de preparar a la opinión pública para responder a los hechos humanitarios que están aconteciendo allí, que la prensa informa de una manera contradictoria y a veces mendaz, para preparar a la opinión pública para una intervención militar de la  OTAN, que Cuba rechaza enérgica y totalmente.

Compañero Nicolás, compañeras y compañeros:

Quiero reiterar el derecho del pueblo libio y de los pueblos árabes a la autodeterminación, al control de sus recursos, en particular al petróleo.  Y, por tanto, sumar la voz de Cuba a la creación de un movimiento internacional, en lo cual el Comandante en Jefe Fidel Castro trabaja infatigablemente, sobre lo cual el Presidente Raúl Castro ha dado indicaciones precisar para movilizarnos todos, movilizar a nuestros pueblos, movilizar a la comunidad internacional y apoyar la iniciativa del Comandante Presidente Hugo Chávez, de la Venezuela bolivariana, contra una intervención militar de la OTAN en Libia.
           
Muchas gracias.

(Cubaminrex)

 

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