CubaMinrex. Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

  English   RSS Cubaminrex  
DEFENSA

 

Cuba resiste, 47 años después de los bombardeos de EE.UU.

El 15 de abril de 1961, aviones B-26 enmascarados con insignias de la Fuerza Aérea Cubana bombardearon dos bases aéreas y un aeropuerto civil en Cuba, preludio de la invasión mercenaria que el gobierno de EE.UU. lanzaría en la madrugada del día 17.

Se abría nueva página de agresión terrorista de estado con la añeja y frustrada intención norteamericana de apoderarse de la Isla. Preludiaban nuevos días de muerte y opresión contra los antillanos, demencial política que prevalece, encarnada hoy en la administración de George W. Bush, quizá la más despiadada de cuantas hayan ocupado la Casa Blanca.

El 13 de abril agentes entrenados por la Central de Inteligencia Norteamericana (CIA) en Cuba, sabotearon y destruyeron El Encanto, la mayor tienda por departamentos de la ciudad de La Habana, donde pereció la trabajadora Fe del Valle.

Por esa fecha ya navegaban las embarcaciones de guerra norteamericanas con mercenarios y asesores yanquis para invadir por Playa Girón (Bahía de Cochinos) en la madrugada del 17.

Ocho aviones despegaron de territorio norteamericano, en formación militar de tres, tres y dos. La llamada misión "Linda" atacó la base aérea de San Antonio de los Baños, "Puma" ametralló Ciudad Libertad --ambas en La Habana--, "Gorila" lanzó su carga mortal sobre el aeropuerto de Santiago de Cuba, en el sur de la zona oriental.

Mientras eso ocurría, un mercenario aterrizaba su avión en Miami, con un solo motor y después entregaba una declaración en la cual hacía constar falsamente que los ataques en Cuba eran obra de pilotos desertores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Las agencias de prensa la difundieron en el mundo.

Después se sabría que el documento había sido redactado por la CIA. Hechos posteriores revelarían que cuatro aviones derribados en Cuba estaban tripulados por pilotos de la Agencia: Thomas Willard Ray, Leo Francis Baker, Riley W. Shamburguer y Wade Carrol Gray. Fiel a la práctica de reportar noticias agradables a oídos de los jefes, a media mañana del propio día 15 el centro de operaciones en Langley, Virginia, recibió un parte preliminar en el que se afirmaba que la Fuerza Aérea de Cuba había sido destruida totalmente. Esa nota triunfalista les ocasionaría tribulaciones a sus autores, que no podrían explicar cómo aviones fantasmas les hundieron barcos y lanchas, y les derribaran varios B26 durante la invasión mercenaria, liquidada en 66 horas.

El lado tragicómico se escenificaría en la base norteamericana de Opa Locka, en la Florida, a donde la CIA había trasladado a dos fantoches previamente designados para ocupar los cargos de Primer ministro y Ministro de Exteriores del gobierno que EE.UU. instalaría en Cuba, una vez derrocada la Revolución.

En la ONU, el viejo Adlai Stevenson hacia el ridículo cuando negaba toda participación de su gobierno en los bombardeos. Seguiría mintiendo, aun cuando el verbo encendido del canciller cubano Raúl Roa mostrara pruebas irrefutables en contra.

Poco después de sufrir el ataque aéreo, el Gobierno Revolucionario daba a conocer al mundo su primer comunicado en el que llamaba a cada cubano a "ocupar el puesto que le corresponde en las unidades militares y puestos de trabajo."

El documento, firmado por Fidel, dejaba sentado cuál era la decisión del pueblo: "Si este ataque aéreo fuese el preludio de una invasión, el país en pie de lucha resistiría y destruiría con manos de hierro cualquier fuerza que intente desembarcar en nuestra tierra".Y concluía: "La Patria resistirá a pie firme y serenamente cualquier ataque enemigo, segura de su victoria".

Al día siguiente, en el acto de sepelio de los caídos en aquel ataque terrorista, Fidel Castro anunció el carácter socialista de la Revolución cubana.

En la conciencia popular, como clarín de alerta, vibraba la imagen heroica del miliciano Eduardo García, víctima de la agresión, quien antes de morir escribió con su sangre el nombre de Fidel, y así transmitió a sus compatriotas un mensaje multiplicador de energía.

Así siguen las generaciones de cubanos, en apretado haz de resistencia frente a nuevos y diversos actos terroristas del gobierno de EE.UU., de pie y combatiendo, 47 años después. (Cubaminrex-AIN)

>> Subir

 

Prosigue ejercicio militar Moncada 2007

CUBA, 22 de noviembre de 2007. - La ocupación de las regiones de designación combativa por las unidades de la defensa antiaérea del Ejército Occidental, , fue una parte del ejercicio de jefes y órganos de dirección y de mando Moncada 2007 en zonas intrincadas y boscosas de esta región, evidencia de que ante las amenazas de Estados Unidos el cielo de la patria está seguro.

El objetivo es el empleo eficaz de los medios con que cuenta la defensa antiaérea en la lucha contra el enemigo aéreo.

Buscan ejercitar la concentración del fuego escalonadamente a diferentes distancias y alturas, con una mayor vitalidad y maniobrabilidad.

Igualmente se persigue alcanzar en cada ejercicio la cohesión para cumplir sus misiones en condiciones meteorológicas adversas y de hostigamiento constante del enemigo.

Las acciones realizadas con los medios antiaéreos en el terreno durante la mañana y la tarde de este miércoles, hacen considerar que en el espacio aéreo del occidente del país el enemigo no tendrá ni un minuto de impunidad.

También en diferentes sitios y parajes abruptos de una región del occidente se ocultaron desde horas tempranas de ayer medios y fuerzas para la defensa del cielo de la capital del país.

Pronto se pudo apreciar la presencia de los combatientes apuntando desde lugares enmascarados en pleno monte habanero, ante supuestas incursiones del enemigo.

En las primeras horas de la noche del miércoles, una columna de medios de combate salió de la región de ocultamiento y se encaminaba para la defensa de las zonas de acceso a un área urbana supuestamente amenazada por una incursión de los agresores. (Cubaminrex-Juventud Rebelde)

 

>> Subir

Maniobras Moncada 2007 en Occidente y Centro de Cuba

CUBA, 17 de noviembre de 2007. Los territorios de los ejércitos Occidental y Central, y las grandes unidades de subordinación directa al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), realizarán hasta el viernes el ejercicio Moncada 2007.

Perfeccionar la cohesión de trabajo de los órganos de dirección y de mando de las FAR, además de las acciones de las unidades de las diferentes categorías de tropas para enfrentar la agresión militar del enemigo, es el objetivo de Moncada, preparatorio para el Bastión previsto para el segundo semestre de 2008.

Ese entrenamiento se inscribe dentro del sistema de preparación del personal para la defensa de Cuba, y con una frecuencia anual constituye la actividad más importante para el desarrollo de los órganos de dirección y de mando en el período en que no se realiza el Bastión.

A partir de la concepción estratégica de Guerra de todo el pueblo, en Moncada 2007 participará un considerable número de órganos de dirección y de mando de las estructuras del componente armado y no armado, unidades de las armas y los aseguramientos de las tropas regulares y las Milicias de Tropas Territoriales, así como también una parte de la población integrada a las zonas de defensa.

Durante estos días se efectuarán maniobras con vuelos de la aviación y helicópteros y movimiento de técnica militar de diferentes tipos, una nueva oportunidad para que sea apreciada la modernización que se le ha introducido en el país a buena parte de la técnica de combate. (Cubaminrex-RHC)


>> Subir

 

Presidió Raúl Castro Consejo Militar del MINFAR

CUBA, 2 de abril de 2007. El General de Ejército Raúl Castro Ruz, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, presidió la sesión ampliada del Consejo Militar del MINFAR y evaluó los resultados del año de Preparación para la Defensa 2006.

Quiero empezar por señalar que respecto al estado de salud del Presidente cubano, basta recomendarles que se lean y mediten su artículo publicado en el periódico Granma, dijo Raúl en referencia al texto del Presidente Fidel Castro y que divulgó el 29 de marzo el órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Una cerrada ovación siguió a estas palabras de Raúl en la reunión, en la cual los debates de importantes puntos de la agenda fueron dirigidos por el general de cuerpo de ejército Julio Casas Regueiro, viceministro primero de las FAR.

La reunión contó con la asistencia de los viceministros de las FAR, el viceministro primero del Ministerio del Interior, los jefes de ejércitos y otros 150 jefes principales de las FAR, que se desempeñan desde el nivel central hasta las regiones militares, y jefes de grandes unidades militares.

Destaca el rotativo Granma que el reconocimiento a los resultados positivos en los principales frentes de trabajo dirigidos a fortalecer la capacidad defensiva del país, no impidió que el énfasis de los informes e intervenciones estuviera centrado en las deficiencias detectadas y sobre todo en las muchas tareas por acometer en los próximos meses.

También se analizó con rigor, entre otros temas, la planificación y organización de la disposición combativa y para la defensa, la preparación del personal, el aseguramiento logístico y el cuidado y control de los recursos materiales.

Igualmente se evaluó el acondicionamiento ingeniero del teatro de operaciones militares, la producción y modernización del material de guerra, las tareas dirigidas a extender la medicina tradicional y natural, además de la labor realizada para garantizar las condiciones de vida y trabajo adecuadas al personal.

Una detallada atención recibió la experiencia dirigida a asegurar la superación cultural durante el cumplimiento del Servicio Militar Activo, de los jóvenes con carreras universitarias otorgadas y los beneficiados por la Orden 18 del Ministro de las FAR.

Se significó el incremento de mujeres militares, lo que sitúa a Cuba entre los países con más alto índice de presencia femenina en su cuerpo de oficiales.

Parte de la sesión del Consejo Militar estuvo dedicada a valorar la importancia y trascendencia del esfuerzo desplegado en el campo de la defensa del pueblo, especialmente a partir de conocerse la Proclama del Comandante en Jefe, el 31 de julio del 2006, que marcó el inicio de la llamada Operación Caguairán.

La movilización popular, sin el menor alarde, garantizó preservar la Revolución de cualquier intento de agresión militar en tan difícil momento para el pueblo. Los órganos de mando y dirección a los distintos niveles, junto al resto del dispositivo encargado de asegurar la movilización de un elevado número de efectivos, actuaron con organización y profesionalidad.

Pero lo verdaderamente decisivo en la elevación sustancial de la capacidad defensiva del país, fue la extraordinaria respuesta del pueblo, en prácticamente unas horas, ante el llamado a ocupar los puestos de combate.

Ha quedado probada la efectividad de este novedoso método de organizar la preparación escalonada, en condiciones de campaña, de quienes integran la reserva de las unidades regulares de las FAR o integran las Milicias de Tropas Territoriales.

Por tanto -señaló el Ministro de las FAR-, este proceso continuará ininterrumpidamente durante los próximos 20 meses, hasta la realización del Ejercicio Estratégico Bastión 2008, en noviembre de ese año, lo que permitirá incrementar la preparación y actualizar los conocimientos de cientos de miles de reservistas y milicianos.

La importancia y trascendencia del esfuerzo desplegado fueron sintetizados por el Ministro de las FAR, al realizar las conclusiones del Consejo Militar.

Al respecto subrayó que la Operación Caguairán significó un reto superior para el trabajo político-ideológico y la capacidad movilizativa de las FAR, y ha sido una excepcional oportunidad de comprobar la efectividad de cuanto hemos venido haciendo en estos años.

Destacó que se puso a prueba la preparación de los jefes y especialistas y los órganos de mando y dirección, y algo muy importante: la actitud del pueblo hacia la defensa, sobre todo cuando las cosas se hacen bien, sin formalismos ni pérdidas de tiempo.

Lo hecho en estos meses demuestra, una vez más, que no hay tarea imposible cuando una sociedad como la nuestra actúa bajo un plan único, con organización y objetivos precisos, explicó Raúl.

En los análisis efectuados recientemente por los Consejos Militares de los ejércitos, pudo constatarse el destacado papel desempeñado por los Consejos de Defensa Provinciales y Municipales, los cuales ratificaron nuevamente su condición de eslabón imprescindible del sistema defensivo cubano, significó.

El Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba expresó que lo alcanzado en el año 2006 es fruto, en primer lugar, de la obra de la Revolución, de los valores ideológicos, patrióticos y morales del pueblo.

Raúl felicito a todos los miembros de las FAR, incluidos los trabajadores civiles, reservistas y milicianos, combatientes del Ministerio del Interior, y a los órganos de dirección del Partido, el Gobierno, la UJC y las organizaciones de masas en las diferentes instancias; a los directivos y trabajadores de los órganos de la administración central del Estado, de las empresas y centros laborales. ( Cubaminrex- AIN).

>> Subir

 

Comprueba ministro cubano logros en el sistema defensivo

CUBA, 12 de marzo de 2007. El ministro cubano de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Raúl Castro Ruz, calificó de gigantesca la Operación Caguairán, una maniobra militar que demuestra hoy la capacidad combativa de las tropas permanentes y de reservas del país.

Los ejercicios se llevan a cabo en la provincia de Pinar del Río, en el extremo más occidental del territorio nacional, y avanzan hacia su segunda etapa, informó la versión digital del diario Granma.

Lo que distingue a este ejercicio es la movilización escalonada, lo cual ha permitido incrementar significativamente la calidad en el adiestramiento de reservistas y milicianos y de sus órganos de mando y dirección, opinó el ministro de las FAR.

Para este fin -subrayó Raúl Castro- se empleó la infraestructura de las tropas regulares, sin necesidad de grandes inversiones.

En alusión a los proyectos agresivos del gobierno de Estados Unidos, el dirigente cubano expresó que el país cuenta con muchas iniciativas "para enfrentar cualquier tipo de adversidad o situación excepcional".

"Si nos agreden, pagaremos el precio que corresponda, pero el precio que pagará quien intente agredir este país será mucho más grande", sentenció el también vicepresidente cubano.

Al intercambiar con los integrantes de una de las brigadas de infantería ligera de montaña, destacadas en la región de Guaniguanico, en la Sierra de los Organos, Raúl destacó la progresiva recuperación del presidente cubano, Fidel Castro Ruz.

Durante su visita a la Escuela Provincial de Preparación para la Defensa Comandante Antonio Sánchez Díaz (Pinares), el general de Ejército valoró indicativos para el perfeccionamiento de la estructura y composición de las unidades.

También evaluó -según el cotidiano Granma- la planificación combativa y para la defensa, el completamiento cualitativo de las plantillas con oficiales y otras categorías de personal, su entrenamiento diferenciado e intensivo.

Dialogó con un grupo de reservista y constató que la mayoría son jóvenes con interés de elevar los conocimientos en el manejo del material de guerra.

El ministro alabó la decisión de que las tropas regulares, con toda su base material de estudio, experiencias e instalaciones, asuman la preparación de las unidades de las Milicias de Tropas Territoriales, una materialización de la concepción de la guerra de todo el pueblo.

Expresó su satisfacción por los logros de esa institución armada, las reservas y otros factores del gobierno local bajo la dirección del Partido Comunista Cuba (PCC) y los Consejos de Defensa.

Antes de la Operación Caguairán, sólo se emprendió un proceso de movilización de esta envergadura durante el invasión a Playa Girón (1961) y la Crisis de Octubre (1962). ( Cubaminrex- PL )

>> Subir

Concluye maniobra de las FAR

Por Gabriel Dávalos
Tomado de Granma Digital
17 de julio de 2006

Con la presencia de los generales de cuerpo de ejército Álvaro López Miera, viceministro jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y Leopoldo Cintra Frías, jefe del Ejército Occidental, concluyó el pasado viernes 14 de julio, la Maniobra Aniversario 53 del Asalto al Cuartel Moncada.

Ambos jefes militares valoraron de exitosos estos ejercicios y reconocieron que la concepción militar de la Guerra de Todo el Pueblo está en constante perfeccionamiento.

Iván Ordaz, jefe del Consejo de Defensa Provincial en La Habana, resaltó la estrecha relación y cooperación entre los elementos defensivos del territorio, especialmente los Consejos de Defensa a todos los niveles.

En esta última etapa de la Maniobra se puso en práctica la lucha contra las fuerzas del probable enemigo una vez que este haya ocupado parte del territorio nacional.

Los tanques y la infantería, de conjunto con el fuego de la artillería y otros medios, realizaron diversas acciones de desgaste del supuesto enemigo hasta expulsarlo del territorio ocupado.

El general de división Ermio Hernández Rodríguez, jefe del Estado Mayor del Ejército Occidental, se refirió a la participación de los reservistas y milicianos en esta Maniobra, quienes demostraron preparación para el combate. "Nuestros reservistas y milicianos están listos para garantizar acciones combativas complejas", enfatizó.

>> Subir

Listos para enfrentar una agresión militar

Continúa la Maniobra Aniversario 53 del Asalto al Cuartel Moncada con la actuación de fuerzas combinadas de las FAR

Por Gabriel Dávalos
Tomado del periódico Granma,
14 de julio de 2006

Tropas regulares de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y de las MTT actuaron con cohesión y disciplina en el enfrentamiento de los desembarcos aéreos y navales en diferentes objetivos del territorio occidental por parte de un probable enemigo.

Varios episodios tácticos con múltiples acciones combativas en aire, mar y tierra, exigieron una intensa preparación de los órganos de dirección y mando, y de las tropas participantes.

La creación de hábitos y habilidades en el combate nocturno, es uno de los objetivos principales de las tropas que participan en esta Maniobra.

Los medios de la defensa antiaérea desempeñaron un importante papel en la lucha contra los desembarcos aéreos, mediante el fuego combinado de diferentes armas y medios.

Fuerzas de la Marina de Guerra Revolucionaria realizaron diversas acciones durante la lucha contra los desembarcos navales.

Las tropas especiales, en estrecha cooperación con las pequeñas unidades de infantería, cumplieron múltiples misiones, así como la artillería terrestre y los tanques se destacaron en el batimiento del enemigo desembarcado.

Este viernes entrará en su etapa final la Maniobra Aniversario 53 del Asalto al Cuartel Moncada.

 

>> Subir

 

Preparados para enfrentar una agresión militar

Se inicia la maniobra de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Aniversario 53 del Asalto al Cuartel Moncada, como culminación del primer periodo de instrucción del año de preparación para la defensa 2006

Por Gabriel Dávalos
Tomado del periódico Granma,
12 de julio de 2006

Con un ejercicio de jefes y órganos de dirección y mando a los distintos niveles y la puesta en completa disposición combativa de una agrupación de tropas de la región occidental del país, se inició la Maniobra Aniversario 53 del Asalto al Cuartel Moncada.

Ante la posibilidad de una agresión militar a territorio nacional y según la apreciación del probable carácter de las acciones del enemigo, los Estados Mayores y Planas Mayores de las diferentes unidades que toman parte en esta maniobra llevaron a cabo la preparación de las fuerzas y medios para la lucha contra la supuesta invasión.

Los órganos y unidades que cumplen misiones de exploración desempeñaron un importante papel en la información que se suministra a los puestos de mando.

En estos ejercicios y maniobras participan órganos de dirección y mando, incluidos Consejos de Defensa provinciales, municipales y de zonas; unidades de tanques, infantería, artillería, defensa antiaérea, tropas especiales, la Marina de Guerra Revolucionaria, helicópteros y aviación de caza, junto a las Milicias de Tropas Territoriales y a las Brigadas de Producción y Defensa.

>> Subir

Nuevos expedicionarios de la Revolución

Más de 1 500 nuevos oficiales de las universidades de las FAR se graduaron en la Plaza de la Revolución José Martí, en acto político y ceremonia militar presidida por el Ministro de las FAR, General de Ejército Raúl Castro

Por Luis Hernández Serrano

Tomado del periódico Juventud Rebelde
25 de junio de 2006

«Ustedes sabrán ser exponentes de las ideas redentoras patrimonio de todo nuestro pueblo, que día a día se prepara para defender nuestras conquistas», manifestó a los más de 1 500 nuevos oficiales graduados de las universidades de las FAR, el Héroe de la República de Cuba, general de cuerpo de ejército Joaquín Quinta Solá, jefe del Ejército Central.

El segundo secretario del Comité Central del Partido y Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidió en laPlaza de la Revolución José Martí, el acto político y ceremonia militar con motivo de la graduación de los cadetes y guardiamarinas de dichas universidades.

Esta graduación se realizó bajo el nombre de Promoción Aniversario 53 del asalto al cuartel Moncada y 50 del desembarco de los expedicionarios del yate Granma y Día de las FAR.

El jefe del Ejército Central destacó el hecho de que la defensa de la patria no es privativa de las FAR, sino la obra de todos los cubanos dignos. Recordó que un día como este, un 24 de junio, de 1821, Simón Bolívar dirigió la célebre Batalla de Carabobo.

Mariuska Hernández Reyes, investigadora de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, quien siendo pionera durante la graduación de cadetes de 1976 por el aniversario 23 del Moncada, habló como ganadora del concurso Amigos de las FAR y como integrante de los dos bloques de pioneros que ocuparon el lugar de los cadetes del onceno curso que cumplían en aquel entonces misión internacionalista en la República Popular de Angola, manifestó el honor que sentía al estar nuevamente en una graduación de esta envergadura, como la realizada hace 30 años.

Recordó con agrado que justamente entonces formó parte de uno de los dos bloques de pioneros que con su presencia intentaron, en julio de aquel año, llenar el honroso vacío de cadetes del último curso que marcharon a Angola para luchar contra el apartheid.

Por su parte, el Héroe de la República de Cuba, teniente coronel Orlando Cardoso Villavicencio, aludió a la importancia de una graduación dedicada al Moncada, al Granma y al Día de las FAR, y dedicó buena parte de su discurso a recordar cómo él, junto a otros muchos jóvenes oficiales cubanos, se prepararon como cadetes y partieron rumbo a tierras angolanas con las armas en la mano, en justo pago de la deuda con sus ancestros traídos forzosamente a tierras americanas a trabajar como esclavos.

Villavicencio fue uno de los cadetes graduados en ese curso en Angola en 1976, y además, años más tarde, cumpliendo misión en Etiopía, fue herido en combate, mantenido en prisión en Somalia, en condiciones muy difíciles de extremo aislamiento, donde mantuvo los mismos principios revolucionarios y patrióticos en que fue formado como oficial de las FAR.

Posteriormente el general de división Jorge Guerrero Almaguer, jefe de dirección del MINFAR, dio lectura a la Orden del Ministro de las FAR para el ascenso de los graduados al primer grado de oficial.

En la orden se expresa que el Partido y el Gobierno de la República de Cuba han mantenido una política encaminada a la formación y superación de los cuadros con las cualidades político morales y la calificación técnico profesional que exige el constante desarrollo y perfeccionamiento de las FAR.

La cadete Zaylín Espinosa López, graduada de Ingeniería en Informática en el Instituto Técnico Militar José Martí, primer expediente y Título de Oro, dio lectura al Juramento de los graduados.

En el documento se muestra la disposición de los nuevos oficiales a defender la soberanía y la paz de nuestro país y educar en esos principios a sus subordinados.

El oficial revistador fue el general de brigada Eliécer Velázquez Almaguer, jefe de la gran unidad de tanques Rescate de Sanguily, y el jefe de las tropas fue el coronel José Moreno Zayas, del MINFAR.

Durante el acto el teniente coronel Jorge Luis Pacheco declamó el poema de su autoría Escaladores de Montañas y la cantante Omara Portuondo interpretó La Era, de Silvio Rodríguez.

La actividad fue también presidida por generales y oficiales de alta graduación de las FAR y el MININT, dirigentes del Partido, el Gobierno y la UJC; y contó con la asistencia como invitados de agregados militares del Cuerpo Diplomático acreditado en Cuba y estuvo amenizada por la Banda de Música del Estado Mayor General.

Al finalizar la revista militar, y bajo el monumento a José Martí, el Ministro de las FAR presidió, junto a otros generales y altos jefes de las FAR y el MININT, la entrega a los primeros expedientes y Títulos de Oro de las medallas Ignacio Agramonte de tercera clase, Combatientes de la Producción y la Defensa, y la Distinción Servicio Distinguido de las FAR. Asimismo se hizo la entrega de estímulos a varios graduados por parte de representantes militares del Cuerpo Diplomático acreditado en Cuba.

>> Subir

Una defensa cada vez más invulnerable

Así lo pudo apreciar el Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Raúl Castro Ruz durante un extenso recorrido por todo el país

Por Jorge Martín Blandino
Tomado del periódico Granma,
17 de junio de 2006

"Me voy satisfecho, igual que de los ejércitos Oriental y Occidental. Merecen una felicitación por lo que han logrado y así lo informaré al Comandante en Jefe. A la vez estamos conscientes de lo que falta por hacer".

Intensas jornadas de trabajo sin protocolo ni formalidad.

Estas palabras del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, dichas al concluir su visita a Villa Clara, última Región Militar visitada en el territorio del Ejército Central, resumen lo apreciado durante su recorrido a lo largo y ancho de la Isla.

En compañía de dirigentes del Partido y jefes militares, Raúl evaluó el cumplimiento de los acuerdos del Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido, efectuado en julio del 2003, de las indicaciones impartidas por el Comandante en Jefe durante el Ejercicio Estratégico Bastión 2004 y las nuevas tareas que ha ido imponiendo la compleja situación internacional.

Con anterioridad fueron visitados con el mismo objetivo los ejércitos Oriental, en abril, y Occidental, en mayo, así como unidades e instituciones de las FAR de subordinación central.

Verificación en el terreno de cuánto se ha hecho en el campo de la defensa. FOTO 2

El Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, Vicepresidente del Consejo de Estado, el general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera, Viceministro Jefe del Estado Mayor General, y otros altos oficiales de las FAR acompañaron a Raúl en esta amplia y profunda comprobación de cómo se lleva a la práctica la concepción de la Guerra de todo el Pueblo.

Además, en el territorio de cada ejército se sumaron los generales de cuerpo de ejército Ramón Espinosa Martín, Leopoldo Cintra Frías y Joaquín Quintas Solá, jefes de los ejércitos Oriental, Occidental y Central, respectivamente, así como los presidentes de los consejos de defensa de las provincias visitadas.

DEFENSA QUE ES GARANTÍA DE LA PAZ

"Vamos bien e iremos aún mejor de ahora en adelante. Esta afirmación del Comandante en Jefe sobre el país en general, es válida también en el campo de la defensa, donde están creadas las condiciones para nuevos e importantes saltos".

Así sintetizó Raúl el espíritu vigente en las intensas jornadas de trabajo desarrolladas en nueve regiones militares. En cada una de ellas los grandes ausentes fueron sin excepción el protocolo y la formalidad. Primó el análisis franco y exigente, sin triunfalismo y llamando a cada cosa por su nombre.

Muchos kilómetros de túneles y otras obras ingenieras se han construido para la defensa.

Aunque en todas partes resultan evidentes los positivos resultados

del enorme trabajo realizado para incrementar la capacidad defensiva del país, el énfasis de las valoraciones estuvo en las muchas tareas que están por delante y en las deficiencias aún presentes.

Sin duda, esta verificación en el terreno de cuánto se ha hecho en el campo de la defensa, ratifica la afirmación del Comandante en Jefe de que prácticamente hemos alcanzado la invulnerabilidad militar.

Esta decisiva tarea tomó notable impulso a partir de la creciente agresividad imperialista con el demagógico pretexto de combatir el terrorismo, y especialmente cuando la euforia guerrerista se apoderó de los gobernantes norteamericanos en los días iniciales de la invasión a Iraq, cuando soñaban con una rápida victoria e iniciar nuevas guerras contra quienes constituyen un obstáculo a sus propósitos de hegemonía mundial.

Como es conocido, nada salió a los jerarcas del imperio como esperaban y hoy están empantanados en una guerra de la que nadie se atreve a pronosticar el fin. Al valorar esa realidad, el Ministro de las FAR afirmó que el tiempo ganado lo hemos aprovechado para continuar fortaleciéndonos.

Hay importantes resultados en la modernización del armamento y medios de combate, para ajustar sus características a las misiones asignadas.

 

"Todo lo vamos a seguir perfeccionando, fortaleciéndonos continuamente. En las tareas de la defensa no trabajamos por la mayor o menor inminencia de las amenazas, pues la invulnerabilidad militar no es algo estático, exige el constante desarrollo y perfeccionamiento. El enemigo, mal que bien, observa cuanto hacemos, y cada día le ponemos más difícil alcanzar sus objetivos mediante una agresión armada. En la medida en que nos vamos fortaleciendo, se aleja la posibilidad de una agresión. Es la garantía de la paz, de lograr la victoria sin que nuestro pueblo tenga que librar una guerra, que además sería ingloriosa para el invasor", reflexionó.

Resulta evidente que no ha quedado en mapas, esquemas y documentos el amplio y detallado proceso de perfeccionamiento de los planes defensivos, llevado a cabo a todos los niveles, con el propósito de ajustarlos, a partir del desarrollo actual del arte militar cubano, a las nuevas formas de hacer la guerra puestas en práctica por el enemigo y las posibilidades de los medios de combate de que dispone en estos momentos.

Es palpable también todo lo hecho en el último trienio en interés de la preparación del personal, tanto de las tropas regulares y órganos de mando, como de los dirigentes y funcionarios del Partido, el Estado, la UJC y las organizaciones de masas, respecto a sus deberes con relación a la defensa.

El Ministro de las FAR resaltó la encomiable labor de los centros provinciales de preparación para la defensa, lo que además redunda en un aumento de la calificación de los oficiales que los integran, requisito indispensable para impartir correctamente las clases a compañeros exigentes y con buena calificación. Los oficiales Ädijo RaúlÄ tenemos el deber de estudiar toda la vida, de superarnos constantemente, pues así lo exigen las tareas a cumplir.

Orientó no retroceder lo avanzado en el aprovechamiento del tiempo que la población dedica a los Días de la Defensa, así como la importancia del tiro recreativo popular que promueve la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.

Notable ha sido igualmente el avance en los últimos años en la preparación del terreno y en conocer al detalle cada porción de nuestra tierra, hasta convertirla en temible arma frente el agresor. Muchos kilómetros de túneles, puntos de fuego y otras obras ingenieras se han construido para la defensa del país.

En cada evaluación de estos importantes aspectos, Raúl insistió en la importancia de la repoblación forestal en la preservación del medio ambiente, su significado económico y la indudable protección que ofrecen los bosques en caso de agresión militar.

Alertó que el ahorro no consiste en dejar de hacer lo necesario, sino en trabajar con racionalidad y en correspondencia con las prioridades, invirtiendo lo estrictamente necesario.

Al dejar inaugurado el pequeño museo de las Tropas Ingenieras, felicitó a sus integrantes por la labor que realizan tanto en las obras de la defensa como en misiones de salvamento, rescate y liquidación de las consecuencias ante desastres naturales.

MODERNIZACIÓN DEL ARMAMENTO Y MEDIOS DE COMBATE

El Segundo Secretario del Partido también intercambió en el oriente, occidente y centro del país con dirigentes y trabajadores de talleres de las FAR y empresas militares industriales, así como de entidades civiles dedicadas a la investigación, la producción o los servicios, muchas de las cuales cumplen tareas de diversa índole en interés de la modernización del armamento y otros medios de combate.

En las Empresas Militares Industriales visitadas, el Ministro de las FAR dialogó con dirigentes, investigadores y obreros acerca de sus producciones, tanto las destinadas a la defensa como de productos para la industria o la satisfacción de necesidades de la población.

La apretada agenda no fue obstáculo para hablar de los hijos, la familia en general y la vida personal de estos hombres y mujeres de todas las edades, entre ellos trabajadores ejemplares como Rolando Suárez, fundador, y Carmen Rodríguez, quien labora desde hace tres décadas en la misma empresa.

Raúl resaltó que por primera vez han trabajado estrechamente unidas, a partir de un plan bien coordinado, las entidades de la Unión de Industrias Militares y un número considerable de centros pertenecientes a distintos organismos de la administración central del Estado, con resultados que son palpables.

Este esfuerzo conjunto, además del importante aporte a la defensa, ha permitido dar un empleo más efectivo a las capacidades existentes en la economía nacional, con el consiguiente beneficio para sus trabajadores. A la vez ha constituido una nueva demostración de las inagotables potencialidades de talento existentes en el capital humano creado por la Revolución.

Ello ha permitido prolongar apreciablemente la vida útil de una gran parte de los medios destinados a la defensa y algo no menos importante: ajustar sus características técnicas a las misiones que tienen asignadas. Raúl resaltó la importancia de este esfuerzo para un país de limitadas posibilidades económicas como el nuestro, pues no es un secreto que el armamento moderno resulta cada vez más costoso.

Esta nueva y profunda mirada a los más importantes frentes de la preparación para la defensa, operativa y combativa en todas las instancias y tipos de unidades del país, reafirma la convicción de que una mayor organización, disciplina, disponibilidad de recursos y sobre todo la cada vez más clara comprensión de que nuestra fortaleza es la única garantía de la paz, han sido base de los resultados superiores alcanzados.

>> Subir

Discurso pronunciado por el Segundo Secretario del Comité Central del Partido y Ministro de las FAR, General de Ejército Raúl Castro Ruz, en el acto por el aniversario 45 de la fundación del Ejército Occidental, efectuado en San José de las Lajas, La Habana, el 14 de junio de 2006, Año de la Revolución Energética en Cuba

Compañeras y compañeros:

Cuarenta y cinco años después de aquel 1961 decisivo para la Revolución, sentimos la doble satisfacción de contar con el Comandante en Jefe de siempre, y de haber sido consecuentes con el principio que resume esta afirmación suya: "No bajaremos la guardia ni un minuto. No descansaremos un minuto en el trabajo de organizar la defensa".

Así afirmó Fidel, el 20 de enero de 1961, ante los miles de milicianos habaneros que regresaban de enfrentar, junto a los del centro y el oriente del país, a las bandas fomentadas por el imperio en las montañas de la región central, en la entonces provincia de Las Villas.

La Revolución ya había dado pruebas palpables de que armar al pueblo estaba lejos de ser una consigna. Era una realidad que crecía ante los ojos del enemigo, como pudo comprobarlo en su propia piel apenas tres meses más tarde.

Playa Girón marca un hito crucial en la decisión de enfrentar al imperio con las armas en la mano. A sus combates se asocian los días del Miliciano, de la DAAFAR y del Tanquista, y poco antes o después de esa gran victoria, nacieron los ejércitos Central, el 4 de abril; el Oriental, el 21 del mismo mes; y el Occidental, el 14 de junio. Unos días antes, el 6 de junio, fue creado el Ministerio del Interior. Han sido estos, por tanto, meses de muchas y muy justificadas celebraciones.

Están aquí los Comandantes de la Revolución Juan Almeida, Ramiro Valdés y Guillermo García, fundadores de estas instituciones mencionadas y protagonistas excepcionales de aquellos acontecimientos, y el que les habla, que algo hizo por el Ejército Oriental en aquellos días.

También están presentes los jefes actuales, generales de cuerpo de ejército Leopoldo Cintra, Ramón Espinosa y Joaquín Quintas. Pienso que en ellos se sienten representados todos nuestros combatientes, tan firmemente unidos como lo estuvieron en 1961 y lo estarán siempre.

Por feliz coincidencia histórica, también conmemoramos hoy los aniversarios del nacimiento de dos grandes hombres, el 161 del Lugarteniente General Antonio Maceo y el 78 del Comandante Ernesto Che Guevara, por lo que se funden simbólicamente en este acto las tres etapas de un mismo Ejército: el Mambí, el Rebelde y las FAR.

LOS CUBANOS ESTAMOS CONSCIENTES DE QUE SIN EL ESFUERZO SOSTENIDO DE NUESTRO PUEBLO PARA CONSOLIDAR LA CAPACIDAD DEFENSIVA DEL PAÍS, HACE MUCHO TIEMPO QUE HABRÍAMOS DEJADO DE EXISTIR COMO NACIÓN INDEPENDIENTE

Los cubanos estamos conscientes de que sin el esfuerzo sostenido de nuestro pueblo para consolidar la capacidad defensiva del país, hace mucho tiempo que habríamos dejado de existir como nación independiente.

Consecuente con ese principio, el 15 de julio del 2003 nuestro Partido, representado por el Pleno de su Comité Central, presidido por su Primer Secretario, luego de un profundo análisis del momento en que vivíamos y de los escenarios que podrían presentarse en un corto plazo, nos llamó a todos a incrementar cuanto hacíamos para fortalecer la defensa.

El momento no podía ser más complejo. El gobierno de los Estados Unidos vivía la euforia triunfalista de una supuesta victoria fulminante en Iraq. Esa ilusión, apoyada por una gigantesca campaña de propaganda basada en mentiras, confundió en aquel entonces a buena parte de los ciudadanos norteamericanos y a muchos otros en el mundo.

Aun cuando el movimiento popular contra la guerra se manifestó con fuerza en algunas partes, la política agresiva del imperio contaba en ese momento con el respaldo de su población, y así lo reflejaban las encuestas.

Muchos incautos vieron aquella guerra como parte de la supuesta cruzada contra el terrorismo. No se percataron que en realidad se trataba de una acción coherente con los propósitos imperialistas de hegemonía planetaria, de otro esfuerzo dirigido a controlar fuentes de materias primas esenciales, en particular de combustibles; un nuevo intento, a la vez, de echar mano al viejo esquema de la guerra para superar la crisis económica; y también, no precisamente en último lugar, satisfacer las ansias de utilidades de los grandes consorcios transnacionales.

En esas condiciones favorables a sus intereses, resultaba obvio que los halcones del imperio consideraban la posibilidad de ajustar cuentas a quienes significaban un obstáculo a sus sueños de dominio mundial, y evidentemente Cuba, por razones más que conocidas, podría estar entre los primeros puestos en la lista de los blancos inmediatos.

El respaldo cada vez mayor de esta Administración norteamericana a los grupos de extrema derecha de origen cubano asentados en Miami, así como la multiplicada incitación a sus mercenarios del patio desde la propia Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, junto al incremento de las provocaciones y actos terroristas como el secuestro de embarcaciones y aviones civiles, acompañados por el despliegue de grandes campañas mediáticas, eran claras señales de tales propósitos agresivos.

A lo anterior se unió una coyuntura económica sumamente difícil para el país, al combinarse el aumento de los precios del petróleo tras la invasión a Iraq, con la caída sufrida por el turismo como consecuencia de los atentados del 11 de septiembre del 2001 y el descenso estrepitoso de los precios del azúcar hasta niveles que hacían sencillamente insostenible su producción en muchos lugares de la Isla.

Nada de eso nos amilanó. Siguieron adelante, junto a otras importantes tareas de la Revolución, los programas de la Batalla de Ideas dirigidos a perfeccionar la educación, la salud, la asistencia social, la cultura, el deporte, en fin, la calidad de vida del pueblo.

Los recursos para ese milagro no provinieron de ningún fondo misterioso. Salieron del ingenio creador, el talento y el trabajo organizado y entusiasta de nuestro pueblo. De esa misma fuente proceden los que han permitido fortalecer de manera considerable la defensa del país.

NUESTRA SEGURIDAD EN LA VICTORIA SE SUSTENTA EN LA SANGRE DE LOS COMPAÑEROS CAÍDOS Y EN LOS RÍOS DE SUDOR VERTIDOS POR MILLONES DE CUBANOS

Detrás de la afirmación del Comandante en Jefe de que Cuba es hoy prácticamente invulneable a una agresión militar, hay muchas horas de análisis desapasionado acerca de las fortalezas y debilidades de nuestro probable enemigo, al igual que de las posibilidades de enfrentarlo mediante las vías y métodos más adecuados para un pequeño país como el nuestro, que no dispone de grandes riquezas naturales, pero sí del extraordinario caudal de moral revolucionaria y conocimientos de sus hijos.

Nuestra seguridad en la victoria se sustenta en la sangre de los compañeros caídos y en los ríos de sudor vertidos por millones de cubanos a lo largo de varios decenios, y particularmente en los últimos años, quienes han trabajado para hacer realidad nuestro principal objetivo de evitar la guerra.

El terrible avispero en que se convertiría cada rincón de nuestro país, repito, el terrible avispero en que se convertiría cada rincón de nuestro país, causaría al enemigo un número de bajas muy superior al que la opinión pública norteamericana estaría dispuesta a admitir.

Justo es recordar que en esas circunstancias extremas, como en tantas otras vividas a lo largo de 45 años de agresiones de todo tipo, no hemos visto ni vemos al pueblo de los Estados Unidos como a un enemigo, todo lo contrario.

El pasado mes de abril iniciamos, por el oriente del país, visitas de varios días de duración a los territorios de los tres ejércitos, en compañía del Comandante de la Revolución Juan Almeida y jefes principales de las FAR, la última de las cuales concluyó la pasada semana en el Ejército Central.

El objetivo fue comprobar directamente en el terreno el cumplimiento de los acuerdos del Pleno del Comité Central al que hice mención al inicio de mis palabras y de las decisiones del Comandante en Jefe derivadas del Ejercicio Estratégico Bastión 2004.

Puedo afirmar con total conocimiento de causa, que si importantes fueron los incrementos logrados en la capacidad defensiva del país hasta esa fecha, desde entonces se multiplicaron apreciablemente el esfuerzo y sobre todo los resultados.

Fue de conocimiento público, hasta donde resultó aconsejable, las largas jornadas que dedicó el Comandante en Jefe a Bastión 2004, las que se extendieron incluso varios días después de la culminación oficial del Ejercicio.

La puesta en práctica de las decisiones derivadas de ese detallado análisis, que permitió resumir las conclusiones a que arribaron cientos de órganos de dirección y mando, significaron un salto cualitativo considerable en la capacidad defensiva del país. Y no me refiero solo a las cuestiones vinculadas directamente con la lucha armada. Tan importantes como ellas son las medidas que ya se venían adoptando en los terrenos económico y político social.

Del gran taller de trabajo colectivo dirigido por nuestro Jefe, surgieron soluciones a la vez racionales, creativas y audaces, que permitieron dar respuestas inmediatas a muchos importantes problemas que nos preocuparon durante un largo tiempo.

Conscientes de que el hombre es el componente fundamental de nuestro poderío defensivo, se ha prestado particular atención a la preparación del personal. No solo se perfeccionó la instrucción de las tropas. En apenas tres años, suman miles los dirigentes y funcionarios civiles que han actualizado los conocimientos sobre sus deberes respecto a la defensa.

Los centros de enseñanza militar, esta Brigada-Escuela donde nos encontramos, y otras similares existentes en todas las regiones militares que conforman los tres ejércitos, siguen desempeñando un decisivo papel en el logro de ese importante objetivo.

También fueron reelaborados todos los planes de defensa, desde la nación hasta la zona de defensa, para ajustarlos a las nuevas realidades y a las particularidades de cada lugar concreto, a partir de los nuevos conceptos desarrollados.

Tal como ha ocurrido invariablemente a lo largo de nuestra historia revolucionaria, y especialmente en los momentos de peligro, al mencionar a quienes hicieron posible estos resultados, no puede hablarse por separado de militares y civiles, pues como siempre todos trabajamos estrechamente unidos.

No podía ser de otra forma. La guerra de todo el pueblo está lejos de ser una simple concepción teórica, es una realidad presente cotidianamente en cada tarea dirigida a fortalecer la defensa del país.

Trabajadores del Ministerio de la Construcción y de las entidades del Poder Popular, tropas ingenieras y constructores militares han construido cientos de kilómetros de túneles y otras obras fortificadas; patriotas con uniforme o sin él, pertenecientes a otros organismos de la administración central del Estado, han unido esfuerzos en el desarrollo de las comunicaciones y en la modernización y producción de medios de combate, tarea esta última que ha permitido, con una racional inversión de recursos materiales, elevar considerablemente sus cualidades combativas y sobre todo hacerlas corresponder con el empleo que prevemos darles, a la vez que permitieron reanimar una parte de la industria nacional y demostrar las importantes potencialidades existentes en esos colectivos obreros.

Ha sido así también en las tareas dirigidas al desarrollo económico y social del país. Me limitaré a mencionar algunos ejemplos notables, como el importante aporte de los combatientes del Ejército Juvenil del Trabajo durante decenas de años, el del numeroso grupo de oficiales de las FAR que han contribuido a agilizar el flujo de mercancías desde los puertos hasta su destino, o el que realizan también en estos momentos las empresas constructoras militares, junto a los trabajadores del Ministerio de la Construcción y del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, en los grandes trasvases que se construyen en el oriente y más adelante se continuarán en el centro de la Isla, que permitirán mover grandes volúmenes de agua hacia las regiones tradicionalmente más afectadas por la sequía en las provincias de Holguín, Las Tunas y Camagüey.

Los importantes resultados alcanzados en la preparación para la defensa del país son un nuevo punto de partida para continuar avanzando. Esta es una tarea que ha demandado y permanentemente requerirá años de esfuerzo sostenido, máxime cuando la situación internacional puede transformarse radicalmente en apenas unos días. La invulnerabilidad militar, una vez alcanzada, solo podrá mantenerse con su constante perfeccionamiento.

Más que de recursos —de los que también se ha ido disponiendo de forma creciente—, en el fortalecimiento de la defensa han sido decisivos el trabajo creador, la inteligencia, la moral y la conciencia revolucionaria del pueblo y de sus dirigentes en todos los niveles e instituciones.

ÚNICAMENTE EL PARTIDO COMUNISTA, COMO INSTITUCIÓN QUE AGRUPA A LA VANGUARDIA REVOLUCIONARIA Y GARANTÍA SEGURA DE LA UNIDAD DE LOS CUBANOS EN TODOS LOS TIEMPOS, PUEDE SER EL DIGNO HEREDERO DE LA CONFIANZA DEPOSITADA POR EL PUEBLO EN SU LÍDER

Los más de 47 años transcurridos desde el Primero de Enero de 1959, demuestran fehacientemente que a los millones de cubanos dispuestos a defender la Revolución hasta las últimas consecuencias, no los mueve un entusiasmo pasajero ni el fanatismo político, sino una confianza basada en la infalible prueba del tiempo y de los hechos, en la profunda convicción de que el camino escogido es el correcto, y en la imbatible unidad nacional.

Ahí está la clave de nuestro poderío defensivo, de nuestra capacidad de resistir y vencer las mayores adversidades. El enemigo lo sabe, por eso enfila sus golpes a debilitarnos ideológicamente. Y lo hace, sobre todo, con la vista puesta en el futuro, en un escenario que considera más favorable a sus propósitos.

No olvidemos que han diseñado una llamada transición hacia el capitalismo, apostando por el fin de la Revolución cuando ya no esté su dirección histórica. Para ello mantienen la denominada "Comisión para asistir a una Cuba libre", con interventor norteamericano designado y todo al frente, como en los buenos tiempos de las cañoneras yanquis por América Latina.

Enfrentamos un enemigo cuya tozudez y prepotencia lo lleva con mucha frecuencia a cometer errores, pero ello no significa que sea tonto. Sabe que la especial confianza que otorga el pueblo al líder fundador de una Revolución, no se transmite, como si se tratara de una herencia, a quienes ocupen en el futuro los principales cargos de dirección del país.

Repito lo que he afirmado en muchas ocasiones: el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana es uno solo, y únicamente el Partido Comunista, como institución que agrupa a la vanguardia revolucionaria y garantía segura de la unidad de los cubanos en todos los tiempos, puede ser el digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en su líder. Para eso trabajamos, y así será, lo demás es pura especulación, por no decir otra palabra.

Al igual que hemos vencido en todas las batallas, tanto en Cuba como en cumplimiento del deber internacionalista, venceremos al enemigo que intente agazaparse en nuestras filas, consolidaremos cada vez más la Revolución y nos haremos más fuertes en todos los frentes.

Indiscutiblemente las circunstancias han cambiado mucho respecto a las existentes en julio del 2003, cuando se realizó el Pleno del Comité Central que ya mencioné.

Si en aquel entonces entre el 90 y el 55% de la población de los Estados Unidos, en dependencia de la pregunta que se le hiciera o la composición de la muestra, apoyaba la política del señor Bush, hoy esa cifra no supera, en el mejor de los casos, la tercera parte de los ciudadanos, algo que podría poner a temblar hasta un concejal de alcaldía.

La victoria relámpago que hace tres años dieron por "misión cumplida" en Iraq, se ha convertido en un laberinto sin salida visible y lleno de atolladeros por todas partes. Incluso Afganistán, que parecía pacificado —al menos las principales ciudades, que fueron realmente las únicas que llegaron a controlar en cierta medida— comienza a ser otro serio dolor de cabeza para el imperio y sus aliados.

La economía norteamericana pende cada vez más del endeble hilo de los gastos de guerra, y si a ello se suma la desenfrenada impresión de dólares con que tratan de hacer frente al creciente desbalance comercial y presupuestario, cualquier pronóstico imparcial apunta a la debacle tarde o temprano.

Por otra parte, son cada vez más quienes en los propios Estados Unidos plantean un reanálisis de la política hacia Cuba, incluidas algunas importantes voces dentro de los militares norteamericanos.

Ciertamente, no parece ser el escenario más apropiado para emprender nuevas aventuras militares, pero tampoco pueden olvidarse las enseñanzas de la historia. No sería la primera vez que una potencia imperialista, y en particular los Estados Unidos, acude a la guerra como vía para intentar la salida de una crisis interna de cualquier tipo.

No descartamos tampoco que la prepotencia herida o la desesperación, pueda llevarlos a la locura de iniciar una agresión militar contra Cuba, por descabellado que pueda parecer.

Por eso es válido y permanente lo expresado por el compañero Fidel en el Informe Central al Primer Congreso del Partido:

"Mientras exista el imperialismo, el Partido, el Estado y el pueblo, les prestarán a los servicios de la defensa la máxima atención. La guardia revolucionaria no se descuidará jamás. La historia enseña con demasiada elocuencia que los que olvidan este principio no sobreviven al error."

Así será, para que siempre podamos gritar en las narices del imperio:

¡Viva Cuba libre!

>> Subir

La unidad es la clave de nuestro poderío defensivo

Expresó el General de Ejército Raúl Castro al resumir el acto político y ceremonia militar por el aniversario 45 del Ejército Occidental

Por Reynold Rassí

Tomado del periódico Granma,
15 de junio de 2006

En la imbatible unidad nacional está la clave de nuestro poderío defensivo, de nuestra capacidad de resistir y vencer las mayores adversidades. Los cubanos estamos conscientes de que sin el apoyo sostenido del pueblo para consolidar la capacidad defensiva del país, hace mucho tiempo que habríamos dejado de existir como nación independiente.

Lo anterior fue expresado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Segundo Secretario del Comité Central del Partido y Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, al resumir el acto político y ceremonia militar con motivo del aniversario 45 de la fundación del Ejército Occidental, que se efectuóen la Escuela Provincial de Preparación para la Defensa Primer Comandante Lizardo Proenza Sánchez, en la provincia de La Habana.

Luego de las notas de nuestro Himno Nacional, interpretado por la Banda de Música del Estado Mayor General de las FAR, se realizó la revista a las tropas.

El general de división Jorge Luis Guerrero Almaguer, jefe de Dirección del MINFAR, dio lectura a una felicitación del Ministro de las FAR a todos los combatientes y trabajadores civiles del Ejército Occidental por el aniversario 45 de ese mando, en la que destaca los resultados alcanzados en las misiones cumplidas y ratifica la confianza de que cómo hasta hoy, en entrañable alianza con los demás combatientes de las FAR, continuarán siendo un bastión inexpugnable de la defensa de la Revolución.

El general de brigada (r) Arnaldo Morfa González, presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución en la provincia de La Habana, habló en nombre de los fundadores, y por los jóvenes oficiales intervino el teniente Junior Almiral García, de una gran unidad de tanques

En el acto recibieron diplomas de reconocimiento un grupo de destacados jefes militares y fundadores de este Mando, que fueron entregados de manos de alumnas de las Escuelas Militares Camilo Cienfuegos.

En la marcha en revista participaron bloques de las distintas unidades que conforman este Ejército y del territorio, también jinetes que representaban la formación de la nacionalidad cubana y sus tradiciones de lucha, y 300 pioneros en representación de los "pinos nuevos".

Junto a Raúl presidieron el acto los Comandantes de la Revolución Juan Almeida Bosque, Ramiro Valdés Menéndez y Guillermo García Frías; el general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera, viceministro jefe del Estado Mayor General de las FAR; los generales de cuerpo de ejército Leopoldo Cintra, Joaquín Quintas y Ramón Espinosa, jefes de los Ejércitos Occidental, Central y Oriental, respectivamente, y otros generales y jefes de las FAR y del MININT, los presidentes de los Consejos de Defensa de las provincias y municipios que integran el territorio.


>> Subir


La sociedad valora la labor desarrollada por el MININT

Expresó el Presidente Fidel Castro en el Acto Central por el Aniversario 45

Por Reynold Rassí
Tomado del periódico Granma,
8 de junio del 2006

Difíciles y complejas misiones han cumplido los combatientes del Ministerio del Interior en estos 45 años de existencia, en particular para garantizar la seguridad del país, el orden interior y la tranquilidad de la ciudadanía. La sociedad valora esa labor desarrollada por ustedes, expresó el Presidente Fidel Castro al hablar luego de concluir la gala cultural que en homenaje al aniversario 45 del MININT se efectuó en el teatro Karl Marx, en esta capital.

El Primer Secretario del Comité Central del Partido destacó cómo el MININT surgió en momentos en que todos en el país estaban consagrados a la lucha contra las agresiones de la contrarrevolución y del imperialismo norteamericano, en defensa de la Patria y las conquistas alcanzadas.

Dijo que luego se le fueron asignando nuevas misiones a esa institución, la que ha jugado un valioso papel no solo en el trabajo de contrainteligencia para enfrentar al enemigo, sino también en garantizar la tranquilidad, el cuidado de nuestras fronteras, combatir los actos delictivos y las ilegalidades, prevenir y contrarrestar los incendios, evitar los accidentes del tránsito y muchas más. Subrayó que eran más de 40 años protegiendo las vidas y los valores de la sociedad.

Al referirse a la labor que en particular desarrolla la Policía Nacional Revolucionaria, Fidel manifestó que puede decirse que hoy tenemos la Policía más decente y humana del mundo, pues se combate a la delincuencia sin que haya una injusticia, un asesinato ni la acción de escuadrones de la muerte, de torturas u otro tipo de terror.

Señaló que garantizar el orden interior es una de las tareas más difíciles de cualquier órgano policial en el mundo, y dijo que son muchos los que quieren que la Policía lo haga todo y esté en cualquier situación que se presenta, pero que los que piensan así deben saber que ellos también tienen que ayudar a mantener ese orden, pues eso no es solo un problema de la Policía.

Como parte de la actividad, en presencia del general de cuerpo de ejército Abelardo Colomé Ibarra, miembro del Buró Político y ministro del Interior, se le entregó a Fidel un diploma de reconocimiento por ser uno de los fundadores del MININT, en el aniversario 45 de la institución.

Junto a Fidel se encontraban presidiendo la gala José Ramón Machado Ventura, Esteban Lazo Hernández, Carlos Lage Dávila, miembros del Buró Político, los Comandantes de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez y Guillermo García Frías, otros miembros del Buró Político, dirigentes del Partido y el Estado, jefes del MININT y las Fuerzas Armadas Revolucionarias, dirigentes de las organizaciones de masas y otras instituciones.


>> Subir

Reconoce Raúl Castro aporte de la industria nacional a la defensa

Por Germán Veloz
Tomado del periódico Granma,
5 de mayo del 2006

HOLGUÍN.—El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Segundo Secretario del Comité Central del Partido, visitó las fábricas Héroes del 26 de julio y 60 Aniversario de la Revolución de Octubre y felicitó a sus trabajadores por el aporte que hacen a la defensa del país.

Durante el recorrido por ambos centros de la industria sideromecánica, que realizó como parte de una visita de trabajo al territorio del Ejército Oriental, el Ministro de las FAR estuvo acompañado por el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, el general de cuerpo de ejército Ramón Espinosa Martín y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, todos miembros del Buró Político.

También por el general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera, viceministro jefe del Estado Mayor General y otros generales y oficiales del MINFAR y del Ejército Oriental.

En la fábrica Héroes del 26 de julio, Raúl elogió la terminación de una pieza de artillería modernizada y destacó sus características combativas, entre ellas sus posibilidades para desplazarse y alistarse en plazos muy breves.

Posteriormente, en los talleres de la 60 aniversario de la Revolución de Octubre, aseguró estar al corriente de cuanto se hace en las fábricas holguineras, al igual que del trabajo que realizan otras entidades e instituciones civiles del país como apoyo a la Unión de Industrias Militares, lo que ha permitido aumentar los ritmos de producción y modernización de los medios de combate.

En reflexiones compartidas con sus acompañantes, aseveró que "tendremos mayor movilidad", y probablemente recordando tradiciones mambisas y experiencias guerrilleras propias, sentenció como principio: "Golpear al enemigo, maniobrar y volverlo a golpear"

El Ministro de las FAR trasmitió una felicitación al pueblo holguinero por resistir los embates del período especial y los sacrificios impuestos por la sequía que desde hace varios años afecta a la provincia.

Sobre la sequía en general en el país, expuso detalles del plan para el trasvase de las aguas del Este de Holguín a varias provincias, que incluyen obras ingenieras de alta complejidad que se ejecutan por el Ministerio de la Construcción, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

>> Subir

Aniversario 45 del Ejército Oriental

Celebración con alegría de pueblo

Por Alexis Rojas Aguilera
Tomado del periódico Granma,
24 de abril del 2006

HOLGUÍN.—Solo una Revolución legítima, nacida de un pueblo uniformado, puede lograr el milagro de una alianza estrecha, entre pueblo y ejército, afirmó Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político y primer secretario del Partido en este territorio, al resumir el acto político y la ceremonia militar en conmemoración del aniversario 45 de la creación del Ejército Oriental, encabezado por su jefe fundador, el Segundo Secretario del Partido y Ministro de las FAR, General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Más de 100 000 holguineros estaban presentes en el acto, mezclados entre la técnica de combate exhibida en la plaza donde reposan los restos del Mayor General Calixto García Íñiguez, mambí de quien Martí aseguró llevaba su gloria en la frente herida.

Luego del pase de revista a las tropas y el saludo a los participantes por parte del joven general de brigada Onelio Aguilera Bermúdez, jefe del Estado Mayor del Ejército, quien iniciara su vida militar como Camilito, habló el teniente coronel (r) Rubinelson Silva Pérez, en nombre de los fundadores del Ejército Oriental, y en sus palabras recordó los días iniciales y las tareas primeras, entre ellas la constitución del Partido y de la UJC en las FAR.

La estudiante Yanitsé Báez Estévez también usó de la palabra y manifestó que las jóvenes generaciones tienen presentes que las fuerzas armadas les resguardan el futuro.

El general de división José Carrillo Gómez, jefe de la Dirección Política de las FAR, leyó una misiva de felicitación para los integrantes del Ejército Oriental, en nombre del Ministro de las FAR, mientras el general de cuerpo de ejército Ramón Espinosa Martín, jefe del mando oriental, depositaba en manos de Raúl un reconocimiento como jefe fundador del llamado "Señor Ejército".

En el resumen, Díaz-Canel aseguró que los pueblos oriental y camagüeyano se rinden homenaje a sí mismos cuando se reúnen para honrar a su ejército, que es decir vanguardia, tradición heroica, patriotismo, espíritu revolucionario, vocación martiana y fidelista.

A la ceremonia asistieron, además, los miembros del Buró Político del Partido, el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, el general de cuerpo de ejército Abelardo Colomé Ibarra, ministro del Interior, Jorge Luis Sierra Cruz, jefe del departamento de turismo y transporte del Comité Central, y Misael Enamorado Dáger, primer secretario del Partido en Santiago de Cuba.

También estaban presentes, los primeros secretarios del Partido en Guantánamo, Las Tunas, Granma y Camagüey, entre otros dirigentes y jefes de las FAR y del MININT en la región oriental.

Raúl con los fundadores

Al terminar la ceremonia militar, el General de Ejército Raúl Castro se reunió en uno de los salones de protocolo del conjunto monumentario de la Plaza Calixto García con más de 40 fundadores del Ejército Oriental, quienes ocuparon responsabilidades en la cadena de mando de esa fuerza militar. Allí, emocionado, el Ministro de las FAR recordó algunos pasajes y anécdotas de aquellos primeros tiempos, cuando se dieron a la ardua tarea de crear el Ejército en medio de complejas circunstancias para cumplir las orientaciones del Comandante en Jefe.

 

>> Subir

 

<< Atrás

Copyright © Ministerio de Relaciones Exteriores

Escribir al WebmasterEscribir al Webmaster