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Nota de respuesta de Cuba a la solicitud de información de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en virtud de la resolución 66/144 de la Asamblea General de las Naciones Unidas titulada “Actividades mundiales para la eliminación total del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia y para la aplicación y el seguimiento generales de la Declaración y el Programa de Acción de Durban.”

Ginebra, 11 de abril del 2012

La Misión Permanente de Cuba ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra y los Organismos Internacionales con sede en Suiza saluda atentamente a la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y se complace en remitir los comentarios del Gobierno de la República de Cuba en relación con la Nota del 14 de febrero, en la que se solicita información en virtud de la resolución 66/144 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. 

Al respecto, la Misión Permanente de Cuba tiene a bien trasladar las siguientes consideraciones:

Para Cuba el Grupo de Trabajo de Expertos sobre los Afrodescendientes realiza una labor que tiene gran importancia. Por lo tanto, apoya la recomendación a este Grupo de Trabajo para que formule un Programa de Acción, con un tema incluido, para su aprobación por el Consejo de Derechos Humanos, a fin de proclamar el decenio que comienza en el 2013, como el Decenio de los Afrodescendientes.

Para contribuir a este objetivo la Misión de Cuba traslada los siguientes comentarios y respuestas a las interrogantes del cuestionario preparado en virtud del objetivo anterior:

Pregunta 1:

Cuba apoya el tema propuesto por el Grupo de Trabajo de Expertos sobre los Afrodescendientes, es decir: “Reconocimiento, Justicia y Desarrollo”. Esta de acuerdo también en que estos tres elementos pueden tener el mismo nivel de importancia y se refuerzan entre sí. 

Para Cuba cuando se habla de “reconocimiento” supone que se está admitiendo que las poblaciones afrodescendientes han sufrido una gran discriminación en muchas partes del mundo como resultado del estigma del racismo. Como ejemplos muy relevantes de esta discriminación han proliferado crímenes e incitaciones al odio por razones de raza, entre otros, perpetrados esencialmente por grupos y partidos políticos con plataformas racistas, discriminatorias, xenófobas y anti-inmigrantes, fundamentalmente en los países desarrollados y en particular en Estados Unidos, con notorios ejemplos recientes al respecto.

Al evocarse la necesidad de “justicia”, la Misión de Cuba interpreta que se está apoyando el enjuiciamiento y procesamiento de todos los que cometan actos de discriminación, incluyendo crímenes e incitaciones al odio y la violencia contra personas con afrodescendencia. 

Significaría, además, “hacer justicia” para que la esclavitud y la trata transatlántica de africanos puedan declararse como crímenes contra la humanidad, y los descendientes de las víctimas de aquellas prácticas criminales, lo mismo que las víctimas del colonialismo y la explotación genocida aplicada a los pueblos indígenas, reciban las reparaciones y compensaciones que merecen, como una medida de justicia histórica pendiente.

El “desarrollo” esta muy relacionado con el punto anterior. Han sido las poblaciones afrodescendientes y la mayoría de los países donde estas poblaciones tienen amplia representación las que han sido más marginadas desde el punto de vista económico y social.  Esta marginación ha estado vinculada con el injusto orden económico internacional, que ha relegado totalmente a los países en desarrollo.

Otros temas que pudieran ser valorados son: “no discriminación”, “proscripción del odio racial” y la “cooperación internacional”.  Estos aspectos también se relacionan entre sí y pueden complementar los temas propuestos por el Grupo de Trabajo. 

Sólo habrá avances significativos en el Decenio de los Afrodescendientes si se logra un compromiso genuino con la no discriminación en los países donde las personas de este origen son discriminadas y marginadas. Para demostrar este compromiso se requiere la adopción y/o aplicación de políticas, medidas y leyes antidiscriminatorias, entre otras acciones.

¿Cómo lograr avances reales en este Decenio sin rechazar y proscribir las ideologías, partidos y organizaciones políticas extremistas, segregacionistas y nacionalistas que potencien el racismo y la xenofobia? ¿Por qué no proscribirlos y aplicar lo legislado internacionalmente al respecto en estos momentos de crisis económica internacional en que se refuerza el odio racial en varios países industrializados?

Si finalmente no se materializa una cooperación internacional genuina será muy difícil para muchos países en desarrollo superar sus condiciones de atraso y marginalidad, situación que afecta sobre todo a las más desfavorecidas  poblaciones afrodescendientes. Las ex metrópolis coloniales deben honrar su deuda histórica con quienes hicieron sufrir durante siglos por la esclavitud y la trata trasatlántica de esclavos.

Pregunta 2

Para Cuba, entre las áreas prioritarias del Decenio de los Afrodescendientes deben incluirse las siguientes:

  • Promover el retiro inmediato de todas las reservas al Artículo 4 de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, y la consolidación de una prohibición universal a la propaganda de naturaleza racista, nacionalista y xenófoba, así como toda asociación fundada en estos preceptos.

 

  • Exigir que las otrora metrópolis coloniales honren su deuda histórica con quienes sufrieron durante siglos por la esclavitud y la trata trasatlántica de esclavos.
  • Consolidar el trabajo de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en el combate al racismo, la xenofobia y toda forma de discriminación.

 

  • Promover la elaboración de Códigos de Ética para el desempeño de los medios de comunicación internacionales, especialmente para el funcionamiento de Internet.

Estas áreas deben ayudar a enfrentar las siguientes realidades actuales:

- La proliferación de crímenes e incitaciones al odio por razones de raza y otras  perpetrados esencialmente por grupos y partidos políticos con plataformas racistas, discriminatorias, xenófobas y anti-inmigrantes, fundamentalmente en los países desarrollados.

- La proliferación en estos países de políticas y leyes migratorias discriminatorias, la adopción de leyes antiterroristas con contenidos racistas y el fomento de prácticas racistas y xenófobas en el contexto de la llamada guerra contra el terrorismo que facilitan amplios espacios a la arbitrariedad.

- La exacerbación del odio racial y religioso desde el 11 de septiembre y su utilización como una de las herramientas ideológicas utilizadas por varios países desarrollados, principalmente por Estados Unidos, so pretexto de su lucha contra el terrorismo

- El uso irresponsable de INTERNET para la difusión de propaganda que promueve todas estas crueldades.  

- El monopolio de las grandes transnacionales de la información y las comunicaciones sobre la circulación de la información en el planeta que obliga a más de las tres cuartas partes de la población mundial a conformarse con conocer sólo la visión del mundo que generan los reducidos círculos de poder que controlan los medios de difusión desde el Norte industrializado.

Respuesta 3:

Son muchos los ejemplos de las medidas nacionales que han probado su efectividad para mejorar el disfrute de los derechos de la población afrodescendiente y la lucha contra el racismo y la discriminación racial en Cuba.

En primer lugar, las profundas transformaciones económicas, políticas y sociales emprendidas a partir del triunfo de la Revolución Cubana en 1959 hicieron posible la erradicación de las injusticias estructurales heredadas de la dominación colonial y neocolonial que sufrió el país, entre ellas el racismo y la discriminación institucionalizados. Se establecieron las bases y se ha venido avanzando de modo permanente en la construcción de una sociedad democrática, justa, participativa, equitativa y solidaria.

Las políticas generales y específicas aplicadas propiciaron acrecentar la integración de la sociedad cubana, proceso motivado, entre otros factores, por: Su carácter democrático basado en el acceso y la participación real de la población; por situar al ser humano como objeto y sujeto del desarrollo; la igualdad de oportunidades y de acceso al empleo, los ingresos y los servicios básicos, así como por los cuantiosos recursos destinados a su ejecución.

Desde 1959 se adoptaron leyes y medidas encaminadas a beneficiar en los ámbitos económico y social a los sectores tradicionalmente explotados y excluidos, lo que de hecho repercutió positivamente en la vida de la mayoría de la población no blanca y los diversos grupos humanos desfavorecidos como chinos, haitianos, jamaicanos, entre otros.

La Ley de reforma agraria permitió el acceso a la propiedad sobre la tierra y abrió fuentes de empleo digno. La nacionalización de los sistemas de salud y educación y el establecimiento de su carácter gratuito con acceso universal, favorecieron particularmente a sectores tradicionalmente discriminados y de bajos ingresos como la población afrodescendiente. En este contexto, la campaña de alfabetización en 1961 marcó un hito y fue un primer paso en el camino hacia la igualdad de oportunidades para todos. 

El proceso de socialización de los medios fundamentales de producción propició el acceso popular a la organización, gestión y control de la producción. Las formas de propiedad social que fueron prevaleciendo permitieron poner fin a la discriminación en el acceso a la vivienda, playas, centros culturales y recreativos, deporte, etc. La nacionalización de los centrales azucareros, la industria electro-energética, las comunicaciones, la banca y las minas, entre otros, puso fin a la discriminación social y racial en el acceso al trabajo, al tiempo que posibilitó el disfrute de estos servicios por toda la población.

La política de Cuba contra cualquier tipo de discriminación y en favor de la igualdad tiene rango constitucional, fundamentado en los capítulos I "Fundamentos políticos, sociales y económicos del Estado", VI "Igualdad" y VII "Derechos, deberes y garantías fundamentales" de la Carta Magna cubana.

Los derechos constitucionales, así como los mecanismos y medios para hacerlos efectivos y restablecer la legalidad ante cualquier violación de éstos, han sido garantizados, además, mediante una profusa legislación complementaria, en correspondencia con los derechos reconocidos en la Declaración Universal y en los demás instrumentos internacionales de derechos humanos, destacándose entre ella el Código Penal, la Ley de Asociaciones, la Ley de Procedimiento Penal, la Ley Electoral, el Código de Familia y el Código del Trabajo.

La legislación cubana condena y sanciona todo acto de discriminación racial contra personas, grupos de personas o instituciones. Establece que todos los ciudadanos gozan de iguales derechos y están sujetos a iguales deberes, y refrenda la proscripción y sanción para la discriminación por motivo de raza, color de la piel, sexo, origen nacional, creencias religiosas y cualquier otra lesiva a la dignidad humana. Establece, asimismo, que las instituciones del Estado educan a todos, desde la más temprana edad, en el principio de la igualdad de los seres humanos.

En ese espíritu, se consagra el derecho de todos, sin distinción, a ocupar todos los cargos y empleos del Estado, de la Administración Pública, de la producción y la prestación de servicios; a ascender a todas las jerarquías de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y de la seguridad y orden interior, a percibir salario igual por trabajo igual; a disfrutar de la enseñanza en todas las instituciones docentes del país; a recibir asistencia en todas las instituciones de salud; a domiciliarse en cualquier sector, zona o barrio de las ciudades y alojarse en cualquier hotel; a ser atendidos en todos los establecimientos de servicio público; a usar, sin separaciones, los transportes marítimos, ferroviarios, aéreos y automotores; así como a disfrutar de los mismos balnearios, playas, parques, círculos sociales y demás centros de cultura, deportes, recreación y descanso. 

La Ley cubana condena, prohíbe y sanciona la segregación racial, el apartheid y el genocidio. Toda propaganda y organizaciones que se inspiren en ideas o teorías basadas en la superioridad de una raza o de un grupo de personas de un determinado color u origen étnico, o que pretendan justificar o promover el odio racial o la discriminación racial, cualquiera que sea su forma, son condenadas y sancionadas por la legislación nacional. Los actos de violencia o la incitación a cometerlos contra cualquier raza o grupo de personas de otro color u origen étnico, son también penalizados.

La Ley de asociaciones que regula el ejercicio de este derecho, reconocido constitucionalmente a todos los ciudadanos, cierra el paso a la creación de organizaciones racistas y segregacionistas. 

Los esfuerzos y avances en el combate a la discriminación y la promoción de la igualdad han sido notables. Sin embargo, aún subsisten ciertos prejuicios raciales derivados de factores históricos y socioculturales. Cincuenta años de Revolución antidiscriminatoria, no pueden borrar totalmente estereotipos que caracterizaron una sociedad que fue profundamente racista por casi 500 años. La estructura y funcionamiento de la familia no cambian al ritmo que lo pueden hacer las disposiciones jurídicas y las políticas de Estado.

En consecuencia, el gobierno cubano ha promovido numerosas iniciativas de conjunto con organizaciones de la sociedad civil para enfrentar este problema por las vías que mayor impacto pueden ejercer en este campo, como los medios de difusión, la cultura y la educación. 

De este modo, se creó un grupo coordinador nacional que desarrolla importantes acciones vinculadas con la cuestión racial. El Instituto Cubano de Antropología mantiene el tema como una de las líneas esenciales de su trabajo. En la Unión de Escritores y Artistas de Cuba se constituyó la Comisión contra el Racismo y la Discriminación Racial que promueve actividades concretas dirigidas a erradicar los vestigios de discriminación racial en la sociedad cubana.

Bajo la coordinación de la Fundación Fernando Ortiz, se lleva adelante el Proyecto Internacional “La ruta del esclavo”, promovido por la UNESCO. En ese marco, se creó en Cuba el primer museo temático del continente.

En este contexto y como parte también de la celebración del Año Internacional de los Afrodescendientes en el 2011, se desarrollaron en Cuba numerosas actividades como talleres y seminarios académicos nacionales e internacionales, exposiciones artísticas, lanzamiento de libros temáticos, proyección de cintas y documentales alegóricos, entre otras, todos con el objetivo de analizar temas vinculados al racismo, las oportunidades y dificultades para alcanzar la equidad racial y hacer entender a las nuevas generaciones la totalidad de la influencia africana.

La obra de la Revolución Cubana ha sido posible a pesar de la existencia de colosales obstáculos. El bloqueo económico, comercial y financiero, las agresiones y actos terroristas, y la política permanente de hostilidad anticubana de sucesivas administraciones estadounidenses, constituye el obstáculo más grave y de mayor impacto negativo.

Respuesta 4:

En el marco del Decenio Internacional, el gobierno cubano, en cooperación con instituciones de la sociedad civil cubana, prevé seguir dando continuidad a la labor de importantes instituciones como la Comisión contra el Racismo y la Discriminación Racial. También continuarán varias de las actividades y proyectos realizados o iniciados en el marco del Año Internacional de los Afrodescendientes.
El Ministro de Cultura cubano planteó a finales de 2011 que esta lucha contra los  prejuicios raciales derivados de factores históricos y socioculturales tenía que ser sistemática en todas las instituciones culturales cubanas.
Se prevé incluso trabajar en la revisión de los programas de estudio en las escuelas de arte y de instructores para ampliar los aspectos relacionados con las culturas provenientes de África dentro de los programas de esas instituciones docentes. En esas revisiones ya se está trabajando.
Estas acciones son sólo algunos ejemplos de lo que se piensa llevar a cabo en el decenio. Lo esencial es el compromiso del gobierno cubano para trabajar y avanzar contra los vestigios de racismo que quedan en la sociedad cubana. Una muestra de ello es la afirmación del Ministro cubano cuando sentenció: “El racismo como tema cultural asociado al colonialismo tenemos que combatirlo en el terreno de la cultura con seriedad extrema.”
Respuesta 5
El Decenio debe dar una prioridad a la exigencia para que las otrora metrópolis coloniales honren su deuda histórica con quienes sufrieron durante siglos la esclavitud y la trata trasatlántica de esclavos.
Mientras exista el actual orden económico internacional, injusto e insostenible, donde unos pocos consumen casi todo, y la mayoría de la población del planeta queda marginada de los llamados beneficios de la globalización neoliberal, muchos afrodescendientes, concentrados básicamente en los países en desarrollo, y por otro lado el continente africano, continuarán marginados y la herencia colonial no tendrá fin.
La Misión Permanente de Cuba ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra y los Organismos Internacionales con sede en Suiza, aprovecha la ocasión para reiterar a la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el testimonio de su consideración. (Cubaminrex- DAM)


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