CubaMinrex. Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

  English   RSS Cubaminrex  

Una victoria de la dignidad

La derogatoria, sin condicionante alguna, de la resolución que arbitraria e injustamente dispuso la expulsión de Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA) en agosto de 1962, es una victoria histórica de los estados latinoamericanos y caribeños ante los Estados Unidos.

La resolución aprobada por unanimidad en San Pedro Sula, Honduras, ha dignificado a “Nuestra América”, según afirmó la canciller de ese país y presidenta de la 39 Asamblea de la OEA, Patria Rodas, al traer a la memoria colectiva el uso que Estados Unidos hizo de ese organismo supranacional desde el momento mismo de su fundación en 1948.

La OEA, criatura del imperio, un año después de que fracasara el plan contrarrevolucionario expresado en la invasión mercenaria de Playa Girón en abril de 1961 –la primera derrota estadounidense en territorio “nuestroamericano” y ante la cual ese organismo no se pronunció, dispuso con catorce votos a favor, seis en contra (Bolivia, Argentina, Brasil, Chile, Ecuador y México) y uno en contra (Cuba), la expulsión de la mayor de las antillas con el argumento de la incompatibilidad del marxismo-leninismo con el sistema interamericano y los intereses del hemisferio.

El alineamiento a los intereses de Estados Unidos no tiene duda. La OEA se convirtió en el instrumento de una estrategia continental para cerca de Cuba y buscar la caída del gobierno socialista liderado por el comandante en jefe Fidel Castro, así como para frenar cualquier intento nacionalista o revolucionario que cuestionara la hegemonía imperial. Entre las décadas de los 50 y los 70 “Nuestra América” fue escenario de golpes de Estado, asesinatos de presidentes y líderes políticos, invasiones armadas y coordinaciones represivas alentadas y ejecutadas por Estados Unidos ante las cuales la OEA asumió un silencio cómplice.

Ese largo historial de exclusión de Cuba, de sometimiento de los estados latinoamericanos y caribeños y de imposición estadounidense se ha ido debilitando en la última década, producto de la resistencia de los pueblos y la emergencia de gobiernos progresistas y revolucionarios que apuestan a una integración basada en el mutuo respeto y en condiciones de solidaridad, cooperación y complementariedad. En Trinidad y Tobago, en la V Cumbre de las Américas, ya se hizo evidente de cómo el sitiador pasaba a ser sitiado.

Por eso, la resolución que deroga la expulsión cubana de la OEA, a la cual CUBA no le interesa volver, es una derrota de los Estados Unidos, que días antes mantenía su posición dura en la voz de Hillary Clinton, modificada después ante la eminencia de un voto arrollador de todos los demás a favor de Cuba.

En San Pedro Sula no hubo concesión estadounidense, hubo un triunfo contra el panamericanismo. La victoria, sin embargo, es una de las que todavía restan por conseguir: el cese del bloqueo a Cuba y la unidad latinoamericana y caribeña, figuran entre las más importantes, urgentes y necesarias.(Cubaminrex-Embacuba Bolivia- Editorial de La Época)

 



<< Atras

Copyright © Ministerio de Relaciones Exteriores

Escribir al WebmasterEscribir al Webmaster